MADRID, AGENCIAS
La reivindicación de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) del secuestro de los tres cooperantes españoles en Mauritania, confirma la ampliación de su escenario de acción en el Africa sahelo-sahariana.
El Grupo Salafista para la Predicación y el Combate argelino cambió en octubre de 2006 su denominación de origen por la de AQMI y al año siguiente proclamó su subordinación a la red terrorista Al Qaeda, de Osama bin Laden, un modo de regionalizar su prédica integrista más allá de sus fronteras.
Entonces, el «número dos» de Al Qaeda, Aymán al Zawahiri, amenazó a españoles y franceses en esa región. AQMI busca unificar a todos los grupos salafistas del Magreb y del Sahel, una zona con fronteras muy porosas cuyo control escapa prácticamente al control estatal, y en la que prolifera el contrabando y el tráfico de armas y estupefacientes.
En los últimos años, los activistas de Al Qaeda han desarrollado estrechos vínculos con los contrabandistas de la zona, donde encuentran refugio, y desde la que llevan a cabo secuestros y atentados.
AQMI es el heredero del Grupo Salafista constituido en 1998, que a su vez fue una escisión del Grupo Islámico Armado (GIA), creado en 1993 por Hasan Hatab, y que durante el decenio de 1990 perpetró numerosos atentados con explosivos y masacres colectivas que causaron miles de muertos en Argelia.
Hatab lideró el GSPC varios años hasta que fue desbancado de su puesto de «emir nacional» del grupo en octubre de 2003 por sus rivales y en septiembre de 2006 se acogió a la Ley del Perdón del presidente argelino, Abdelaziz Buteflika, que regulaba la amnistía para los terroristas islámicos arrepentidos.
Ahora los salafistas tienen por guía a Abdelmalek Droukdel, alias «Abu Musab», un fugitivo de la Justicia argelina que ha sido condenado en diferentes procesos en rebeldía a la pena de muerte y a decenas de años de prisión firme. Gobierno y políticos admiten que el núcleo terrorista argelino se enmarca ahora en un vasto plan de Bin Laden para internacionalizar la subversión haciendo del Magreb su nuevo escenario.
Bin Laden ha instruido a los salafistas argelinos para que no se limiten a propagar la «guerra contra los impíos» en el Magreb, sino que la extiendan a Francia, España, Italia y el Reino Unido.