POLOP DE LA M. , AGENCIAS
La investigación apunta a una reunión en el local en la que intervinieron las personas que hoy están en prisión. Uno de los dueños del club y el encargado figuran entre los siete detenidos por el asesinato. A esto hay que añadir que los dos presuntos autores materiales del crimen eran porteros de seguridad de otros clubs de alterne de Alfaz del Pi, y el empresario detenido era habitual de los clubs tanto de Alfaz como de Finestrat, al igual que el actual alcalde, Juan Cano. Los responsables del «Mesalina» han reconocido que Cano estuvo en el local cuatro o cinco veces durante el año 2002, pero que era en los clubs de La Estrada donde más se movía. El otro propietario del club está en libertad y, por el momento, no se ha encontrado que tenga ninguna relación con los hechos. Según fuentes cercanas al entorno del club, el hombre sufre graves secuelas como consecuencia de una agresión que sufrió en el interior del club, donde fue golpeado con un cenicero en la cabeza hace unos años. Las mismas fuentes señalaron que sigue como copropietario del local, pero apenas va por allí.
El local de alterne dispone de una sala reservada para los llamados clientes VIP. Es en esta sala donde, según apunta la investigación, tuvo la reunión. Todas las personas que estuvieron en ese encuentro son las que han sido detenidas por la Guardia Civil. Los propios acusados ignoran qué pruebas hay contra ellos, ya que la causa está declarada secreta. Todo apunta a que los agentes cuentan con la declaración de testigos protegidos que han delatado a los conspiradores. Sin embargo, fuentes próximas al club de alterne señalaron que la sala está aislada del local, por lo que, una vez que se cierra la puerta, nadie puede ver quién está dentro y mucho menos escuchar lo que dicen.
Los interrogatorios que se han practicado hasta la fecha sólo se han centrado en las personas que participaron en la reunión. No ha habido preguntas sobre la trama urbanística que podría haber detrás del asesinato.