El Tribunal Correccional de París dejó ayer visto para sentencia el juicio contra el histórico dirigente de ETA José Antonio Urrutikoetxea «Josu Ternera» y su hijo Egoitz Urrutikoetxea, después de que la fiscal solicitara para ellos 7 y 4 años de prisión, respectivamente, por asociación de malhechores. Ambos fueron juzgados en rebeldía, al encontrarse en paradero desconocido desde hace años. Por otra parte, el que fuera jefe del aparato militar de ETA, Juan Ibón Fernández Iradi, «Súsper», denunció haber sido maltratado cuando fue detenido en 2003.