|
|
|
HEMEROTECA » |
|
A. OTERO, VIGO
«No sabemos cómo acabará esto, pero pinta mal», declaró el jueves el patrón del atunero «Alakrana», en el peor día de los 37 que la tripulación lleva en poder de piratas somalíes. «Estos cabrones son de gatillo fácil y están siempre drogados», dijo Ricardo Blach en una conversación telefónica mantenida con el «Faro de Vigo», del mismo grupo editorial que LA OPINIÓN-EL CORREO DE ZAMORA, poco después de que los piratas se llevaran a tres pescadores a tierra bajo la amenaza de asesinarlos si España no liberaba a los dos compinches que fueron traídos a Madrid.
—¿Qué pasó exactamente a bordo en estas últimas horas? .
—Llevábamos unos días relativamente tranquilos, pero han venido los jefes de los piratas y todo se ha complicado. Han empezado a pelearse entre ellos, aquí en el puente. Están muy nerviosos y mueven mucho las armas. Se llevaron a tres tripulantes. Horas después uno de los jefes nos dijo que si España no entrega a los dos piratas que cogieron, matarían a estos compañeros. Que el Gobierno disponía de 72 horas para liberarlos. Y si no cumplía, volvería a bordo a por otros tres, y cumplido el mismo plazo, también los matarían. (Anoche, los piratas devolvieron al barco a los rehenes que se llevaron a tierra).
—¿Es creíble esa advertencia?
—¿Si pueden llegar a matar? De esta gente te puedes esperar cualquier cosa. Están armados hasta los dientes. Llevan metralletas, pistolas, granadas y otras armas con balas de hasta 60 centímetros. No hay ninguno que no vaya armado. No sabemos como acabará esto, pero pinta mal. Y no lo sabemos porque es la primera vez que cogen a algunos de los suyos, por eso no es un secuestro comparable al que sufrió el «Playa de Bakio».
—¿Cuántos piratas están a bordo?
—Ahora mismo, unos treinta, aunque ningún día bajaron de 19. Van y vienen con frecuencia. La costa está a unas dos millas. Es que aquí, además de nosotros, hay otros tres barcos secuestrados: dos mercantes y un atunero tailandés; y en otro punto de Somalia hay un mercante ucraniano con dos mujeres a bordo y una niña que lleva siete meses secuestrado. Hay piratas por todas partes, y bien no nos tratan, desde luego.
—Explíquese.
—Llevo siete días sin ducharme y quince con el pijama puesto. Los piratas se han apoderado de los camarotes de los oficiales, entre ellos, el mío, y se lo han llevado todo; sólo me dejaron las perchas. Ando con la ropa prestada. El capitán (Iker Galbarritu) y yo pasamos todo el día sentados en una silla, y dormimos en el suelo. Hay un baño aquí en el puente, pero muchas veces no nos dejan ir. Es triste decirlo, pero ya me he meado dos veces encima. El resto de marineros están en la cubierta inferior. Pueden usar sus camarotes, pero sin salir al exterior, vamos, como en una cárcel. De momento, víveres tenemos; agua no tanta.
-¿Por qué cree que les han permitido llamar por teléfono?
-Eliminaron los teléfonos salvo uno, que nos permiten utilizar cuando les conviene. Y les interesa mucho que lo hagamos. Porque saben el calvario que estamos pasando y contándolo contribuimos a presionar al Gobierno. Y menos mal que pudimos hablar con nuestras familias. ¡Dios mío! Es que nos estamos rompiendo la cabeza y parece que al Gobierno no le importamos nada.
-¿Teme lo que pueda ocurrir?
-Esto se está poniendo muy feo. Hasta ahora, los jefes venían al barco de día y de noche regresaban a tierra. Pero ahora uno se ha quedado a bordo. La cosa pinta mal. Alguna trastada preparan. Y este jefe es el más cabrón de todos los piratas.
-¿Fue él quien sacó a todos los marineros a proa y ordenó disparar?
-Ese mismo. No dispararon contra nosotros, pero es igual. También lanzaron bombas al agua. Claro que lo hacen para amedrentarnos, a nosotros y al Gobierno, pero estas cosas nos vuelven histéricos a todos.
-¿Era la primera vez que utilizaban las armas?
-Éstos son de gatillo fácil. Encima, van drogados hasta las orejas de una mierda de droga que llaman «cat», y muchas veces disparan incluso a las estrellas creyendo que son barcos. Imagínate cómo van de drogados.
-¿Cree que el Gobierno está gestionando adecuadamente los contactos con los piratas?
-Lo que está pasando lo veía venir. Cuando capturaron a los dos piratas, avisé por teléfono a la fragata «Canarias» de que si se enteraban los jefes tribales se iba a complicar la cosa. Y ellos me respondieron que el Ministerio de Defensa ya había divulgado la noticia. Yo les contesté: «Pues la han cagado, han metido la pata hasta al fondo y ahora a ver quién nos saca de aquí».
-¿Saben cuánto dinero piden por su liberación?
-De verdad que no, pero ahora no importa. Por mucho que diga el negociador del Gobierno, que a estos piratas sólo les importaba el dinero, nos lo han dejado claro: o liberan a sus dos compatriotas o no hay nada de qué hablar. Y aunque diga lo contrario el Gobierno, esa condición la habían impuesto desde el principio.
-¿Dónde se encuentra la fragata?
-Pues a unas 50 millas. A esa distancia poco puede hacer por ayudarnos. Además, ahora mejor que no se acerquen: están en juego las vidas de nuestros compañeros (que ayer fueron devueltos al barco).
|
|
El triunfo del PP, las revoluciones árabes, el terremoto de Japón y el dominio del Barcelona, entre otros acontecimientos, marcaron el año.
| CONÓZCANOS: CONTACTO | LA OPINIÓN DE ZAMORA | LOCALIZACIÓN Y DELEGACIONES | PROMOCIONES | PUBLICIDAD: TARIFAS | AGENCIAS | CONTRATAR |
|
|
||||||||
|
|||||||||