MADRID, AGENCIAS
La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, afirmó ayer, en relación con el «caso Gürtel» que «algunos responsables del PP deberían tener más sentido de la responsabilidad, menos desfachatez y menos desvergüenza».
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, De la Vega se refirió así a las declaraciones del presidente valenciano, Francisco Camps, quien el jueves, en la primera sesión de control parlamentario, destacó que «los pretendidos amigos» del PP que aparecen en las conversaciones del caso parecen ser «los amigos de la Moncloa», que hablan «directamente con ellos» y además «les adjudican obras». Poco después, en los pasillos de la Cámara, el portavoz parlamentario del PP, Rafael Maluenda, cifró en 300 millones de euros los contratos que el Gobierno ha adjudicado desde 2004 a la empresa leonesa Teconsa, implicada en la trama. De la Vega consideró «asombrosa» la actitud de Camps y desafió a los populares a ir al juez: «Si los dirigentes del PP tienen constancia de que haya alguna irregularidad, ya saben dónde tienen que ir», dijo.
En respuesta, el secretario nacional de Comunicación del PP, Carlos Floriano, retó a la Vicepresidenta a mantener un debate sobre financiación irregular de partidos. En un comunicado, Floriano subrayó que su partido tiene «la misma constancia que ha tenido el PSOE desde febrero para acusar al PP de financiación irregular, esto es, unas conversaciones grabadas». El dirigente popular destacó que «todavía» están esperando que se investiguen las adjudicaciones a Teconsa tras las supuestas conversaciones que mantuvo su presidente con una asesora del presidente Zapatero.