La Guardia Civil detuvo ayer a cinco personas, cuatro de ellas en Navarra y una en Zaragoza, como presuntas autoras de una serie de acciones violentas y amenazas cometidas en la Comunidad Foral y el País Vasco en nombre de un grupo autodenominado Falange y Tradición contra personas vinculadas con el independentismo y el comunismo.
En los domicilios de los arrestados, a los que Falange Española de las JONS calificó de «terroristas», la Guardia Civil se incautó de munición de guerra, armas blancas y objetos de simbología nazi, documentación en soporte papel e informático, efectos de propaganda y material para cometer acciones de sabotaje.
Estas detenciones, señaló el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, podrían aclarar las mayor parte de las actividades violentas de esta ideología en Navarra y el País Vasco.
Todos los partidos políticos navarros mostraron ayer su satisfacción por la detención de los cinco falangistas. La presidenta de UPN y alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina, valoró que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad «actúen con personas que no respetan nuestras normas».