MADRID/VALENCIA, AGENCIAS
El secretario general del Partido Popular de la Comunidad Valenciana, Ricardo Costa, puso ayer sus cartas sobre la mesa con la lectura de un comunicado en el que plantó cara a la dirección nacional del partido, a la que recriminó que le haya condenado sin escucharle. Costa dijo que nadie puede poner en duda su gestión y que la vinculación del partido con empresas de la trama «Gürtel» es anterior a su llegada al cargo e incluso añadió que tampoco Génova pidió que dejasen de contratar con ella. En su intervención no ha tenido problemas en decir nombres como Álvaro Pérez y Pablo Crespo, y no ha tenido reparos en declarar abiertamente que se pagó los trajes y el vehículo Infiniti. El comunicado incluía en cinco ocasiones la palabra «honradez» y en tres «lealtad», esta última ligada siempre con el PP, Mariano Rajoy y Francisco Camps. Costa lanzó un aviso para navegantes, advirtiendo de que no es «razonable» que lo quieran convertir en «cabeza de turco». Se dirigió directamente a la dirección nacional, a la que ha recriminado su falta de apoyo.
La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, aseguró que Costa «está suspendido». Cospedal rompió el silencio impuesto por el líder del partido, Mariano Rajoy.