VALLADOLID, ICAL
El presidente de las Cortes de Castilla y León, José Manuel Fernández Santiago, calificó ayer de «insinuaciones insidiosas e infundadas» las informaciones aparecidas en el diario «El País» que le implican en la adjudicación presuntamente amañada de la Variante de Olleros de Alba a la trama Gürtel y reiteró que el procedimiento administrativo es «absolutamente impecable».
En una breve nota de prensa, el presidente, que ocupaba el cargo de consejero de Fomento de la Junta cuando se realizó la adjudicación de la variante, asegura que el expediente administrativo de esta obra quedó «aclarado y detallado» en la sesión de la Comisión de Fomento celebrada el 3 de abril de 2009. En esa sesión, en la que compareció el actual titular de Fomento, Antonio Silván, se demostró que el procedimiento fue «absolutamente impecable», según la misma información.
Por otro lado, Fernández Santiago recuerda que el expediente se puso a disposición de los grupos parlamentarios en un ejercicio de «máxima claridad y transparencia». Según la información del mismo rotativo un nuevo informe de la Brigada Policial de Blanqueo, remitido al Tribunal Superior de Justicia de Madrid, implica al ex consejero de Fomento y actual presidente de las Cortes en la adjudicación supuestamente amañada de la variante a la empresa Teconsa. Según el diario «El País», la constructora, de origen leonés, pagó 72.000 euros de comisiones a Francisco Correa, quien distribuyó el dinero, conforme a la misma información, entre cargos del PP, entre ellos el ex tesorero Luis Bárcenas.
Sobre este tema, la portavoz del Grupo Socialista en las Cortes, Ana Redondo, reclamó ayer respuestas y explicaciones al presidente de la Junta y del PP autonómico, Juan Vicente Herrera, y al presidente nacional, Mariano Rajoy, sobre la extensión del «caso Gürtel» a Castilla y León con la presunta implicación del entonces consejero de Fomento y actual presidente de las Cortes, José Manuel Fernández Santiago.
Al respecto, el secretario regional del PP, Alfonso Fernández Mañueco, tachó al PSOE de practicar «seguidismo» a un medio de comunicación nacional en el caso «Gürtel», en lo que calificó de «política de diseño, sin base ni cierta ni real».