MADRID, AGENCIAS
El día 9 de febrero de 2009, cuando Francisco Correa estaba explicando al juez Baltasar Garzón el momento en qué contrató a Pablo Crespo, se refirió al anterior hombre de confianza que tenía en su grupo , llamado Rafael de León. Al explicar qué hacía en aquellos años, Correa le explicó al magistrado; «Pablo Crespo se empezó a quedar con este tema en 2000, pero previamente a Pablo Crespo yo contraté a Rafael de León, un amigo mío, y lo puse también a llevar (...) Era director general del Grupo Terrates con Ofrisa Padrós, y le dije, aunque no tenga nada que ver con el tema tuyo de obra de cemento, vente y dirige un poco este tema de (...) y le das un poco de forma a esto, y estuvo un par de años este chico, que luego me llevé un gran disgusto porque (...) una de las cuentas que teníamos entonces era de AENA [Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea, organismo dependiente del ministerio de Fomento], porque Paco Cascos, con el que yo tenía una cierta relación, me la dio la cuenta de AENA y era una prenda muy importante porque se hacía Fitur y se hacían un montón de eventos».
El ex vicepresidente y ex ministro de Fomento Francisco Álvarez-Cascos ya había dejado claro que se publicaron todos los contratos de AENA con las empresas que en ningún caso se había dado ningún trato de favor a las empresas de Correa y que las adjudicaciones respetaron la legalidad vigente.