AGENCIAS
Madrid,
El líder del PP, Mariano Rajoy, almorzó ayer en secreto con el presidente valenciano, Francisco Camps, para buscar una solución a la crisis abierta en el seno del partido a raíz de las últimas revelaciones del «caso Gürtel» que apuntan a una supuesta financiación ilegal del PP valenciano.
El encuentro tuvo lugar a medio camino entre Madrid y Valencia, en el Parador de Alarcón (Cuenca), en la más absoluta discreción y se prolongó entre tres y cinco horas, con el fin de poder hablar a fondo de las últimas informaciones relativas al «caso Gürtel».
Camps, que no acudió a la segunda jornada del Debate sobre el estado de la región, llegó con tres cuartos de hora de retraso al acto de apertura e la exposición «Visión de España» de Joaquín Sorolla , al que tenía previsto acudir a las ocho de la tarde. Preguntado por el contenido de la reunión con Rajoy, Camps se limitó a indicar que estaba muy contento de que el piloto de Fórmula 1 Fernando Alonso haya fichado por Ferrari.
Los últimos datos del «caso Gürtel» recogidos en el informe de la Brigada Policial de Blanqueo han disparado tensión entre la dirección nacional y el PP valenciano. Génova, a través de su secretaria general, Dolores de Cospedal, exigió el lunes «medidas contundentes» a Camps, unas palabras que la mayoría de los dirigentes populares interpretaron como una exigencia de depuración de responsabilidades con dimisiones y ceses en concreto del secretario regional, Ricardo Costa y del vicepresidente primero valenciano, Vicente Rambla.
Sin embargo, Camps no hizo nada en este sentido pese a la presión de Génova. Dirigentes del PP consultados no han ocultado su malestar y preocupación por este nuevo capitulo de la presunta trama de corrupción y han criticado que, tras las conversaciones publicadas entre cargos del partido y el responsable de Orange Market, el presidente valenciano no hubiera adoptado ya medidas contundentes. Miembros del comité ejecutivo nacional exigieron a Camps medidas ejemplarizantes (destituciones) como las que tomó Esperanza Aguirre en Madrid. El vasco Antonio Basagoiti instó al valenciano a que aclare las acusaciones que se le hacen porque son «realmente graves».
Tanto Rajoy como Cospedal —que se reunieron ayer en el Congreso— evitaron responder a las preguntas de los periodistas sobre el «caso Gürtel». Concretamente no quisieron hablar sobre si habrá dimisiones en el PP valenciano.
La número dos de los populares se limitó a asegurar, después en una entrevista, que no estará en el Partido Popular el que «haya hecho cosas que no tiene que hacer», si bien reclamó el derecho a la presunción de inocencia para todos los implicados.
Ayer por la tarde, fuentes populares aseguraron a Europa Press que la posición de Ricardo Costa es «muy complicada», sobre todo después de que la fiscalía haya archivado su denuncia contra el informe policial.
En el PP hay quien compara «la resistencia» de Costa a dejar su cargo con la que en su día tuvo el senador y tesorero, Luis Bárcenas.
La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, mostró su convencimiento de que el presidente de la Comunidad Valenciana, Francisco Camps, «va a actuar como tiene que actuar» en Valencia y expresó su «confianza más absoluta» en él. Añadió que se remite a las palabras de Rajoy que manifestó «toda la confianza» en los dirigentes valencianos.
Posteriormente Cospedal eludió hablar de dimisiones, pero se reafirmó en su exigencia del lunes y pidió que se deje actuar a Camps.