AGENCIAS.
Madrid, El presidente del Grupo de Reflexión sobre el futuro de la Unión Europea (UE), Felipe González, advirtió ayer en Bélgica de que la recesión puede haber pasado, pero no la crisis, por lo que ha urgido a los mandatarios del Grupo de los Veinte a acordar ya reformas.
González ha minimizado, sin nombrarlas, las previsiones que sitúan a España a la cola de la recuperación entre las grandes economías europeas. El verdadero problema para todos es «que la crisis sigue por delante, porque los elementos estructurales no han cambiado, ni en la economía financiera ni en la economía real», añadió.
González dijo que algunas de las reformas habría que haberlas hecho «anteayer». Felipe negó que existan «desavenencias» internas en el PSOE por la gestión que Zapatero hace de la crisis, aunque admitió que hay «inquietud» por el impacto de la crisis.
«Hay inquietud, pero también hay inquietud en el liderazgo por las cosas que pasan», explicó González, quien aseguró que en su etapa hubo «muchísimas más discrepancias internas» incluso en momentos en que la economía crecía al 4%. Mientras, ayer se supo que hay preocupación entre los barones socialistas por la críticas de Zapatero a los empresarios. Varios dirigentes regionales mostraron su disgusto en privado.
Por otra parte Convergencia i Unió dejó ayer claro que no tiene intención de apoyar los Presupuestos Generales del Estado de 2010 tal como se plantean hasta la fecha, y el Gobierno ve ahora cómo peligran otros socios potenciales como los partidos de izquierda o el PNV, que tienen más reservas que antes.
Por su lado, el Congreso aprobó ayer por unanimidad congelar el sueldo de los diputados por segundo año. Mariano Rajoy dijo que está dispuesto a bajarse el suyo.