AGENCIAS
Madrid,
El jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, visitará por primera vez la Casa Blanca el martes 13 de octubre invitado por el presidente Barack Obama con quien mantendrá su segunda entrevista bilateral. Más de cinco años se ha hecho esperar la normalización de la relación bilateral. George Bush nunca perdonó a Zapatero que en 2004 anunciara, sin avisarle, la retirada española de Irak. Tampoco olvidó que un año antes el entonces jefe de la oposición española permaneciera sentado al paso de la bandera de EE UU en la desfile de la fiesta nacional.
Barack Obama «tiene muchas ganas» de reunirse con Zapatero. La Casa Blanca resaltó que «España y Estados Unidos disfrutan de fuertes relaciones bilaterales y colaboran en todo el mundo para promover la paz y la prosperidad».
Tras destacar que España presidirá la Unión Europea en el primer semestre de 2010, la Casa Blanca ha puesto de relieve que nuestro país «contribuye sólidamente a la misión de la OTAN en Afganistán en nuestra lucha común contra Al Qaeda y sus aliados extremistas».
Obama «tiene muchas ganas de consultar con el presidente Zapatero sobre una amplia gama de cuestiones estratégicas de interés mutuo». Entre ellas, estrategia para Afganistán y Pakistán. También estudiarán la colaboración para promover la recuperación económica tras la crisis económica mundial, así como la seguridad alimentaria.
Desde Madrid, la vicepresidenta Elena Salgado dijo en el encuentro de Obama y Zapatero se constatará «la excelente relación bilateral». Zapatero ya estuvo en la Casa Blanca el 14 del pasado noviembre con motivo de la recepción que ofreció George W. Bush a los participantes de la cumbre del G-20, a sólo dos meses de abandonar el cargo.
La retirada de Irak convirtió al español en uno de los pocos líderes que nunca fue invitado por el anterior mandatario americano a un encuentro bilateral en la Casa Blanca. Su relación personal fue pésima. El último encuentro entre presidentes de España y de EE UU en esa residencia oficial data de hace más de cinco años y medio cuando en enero de 2004 Bush ofreció una cena a su amigo y gran aliado José María Aznar .
La llegada de Obama a la presidencia facilitó una mejora en las relaciones hispano estadounidenses y Zapatero pudo romper el 5 de abril pasado en Praga con cinco años de distanciamiento al mantener su primera reunión oficial con Obama, al margen de una cumbre informal entre la UE y EEUU. Entonces el nuevo presidente de llamó «amigo».
El PP calificó ayer de positiva la invitación de la Casa Blanca que «corrige por fin una anomalía demasiado costosa» y de la que responsabilizó a Zapatero.