AGENCIAS.
Bilbao, Ocho personas fueron detenidas ayer de madrugada en Lequeitio (Vizcaya) en enfrentamientos con la Policía Autónoma, en los que se produjeron siete heridos, entre ellos un agente de la policía autónoma vasca, informaron a Efe fuentes del departamento de Interior vasco.
Todos los barrios de Lequeitio, a excepción de uno, se vieron afectados por los incidentes donde sufrieron daños 25 contenedores, vehículos particulares, comercios y mobiliario urbano. Durante aproximadamente cinco horas, el municipio registró hasta ocho incendios.
Hacia la medianoche, un grupo de personas se concentró frente a la subcomisaría de la Ertzaintza en la localidad vizcaína, donde comenzaron a increpar a los ertzainas, a quienes lanzaron piedras, botellas y otros objetos.
Según las mismas fuentes, los agentes tuvieron que realizar varias cargas para dispersar a los alborotadores, quienes cruzaron e incendiaron contenedores en el centro de la ciudad y provocaron daños en el batzoki (sede social) del PNV y en oficinas bancarias y de seguros.
Mientras, el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón acordó ayer el procesamiento, a instancias de la Fiscalía, de 13 miembros de las formaciones abertzales D3M y Askatasuna, suspendidas desde el pasado mes de febrero, nueve de ellos por un delito de integración y el resto como presuntos colaboradores de la organización terrorista ETA. Otros doce imputados quedan fuera de esta decisión por falta de pruebas concluyentes. Entre los procesados, que prestarán declaración indagatoria el jueves ante el titular del Juzgado Central del Instrucción número 5, están los principales representantes de estas formaciones: el presidente de Askatasuna, José Antonio Munduate; el secretario del mismo partido, Xabier Isasa, y la que fuera portavoz de D3M, Amparo Las Heras.
Garzón suspendió ambas formaciones el pasado 17 de febrero apenas unos días después de que se les impidiera concurrir a las elecciones autonómicas vascas de marzo. La decisión obedeció a que el magistrado encontró importantes indicios de la «instrumentalización» de ambas marcas electorales «por la organización ilegal ANV-Batasuna y su incardinación en el complejo terrorista ideado y liderado por ETA con la finalidad de cubrir el frente institucional» de la banda. El auto hecho público ayer consta de 122 páginas y atribuye a los procesados diferentes grados de responsabilidad en el seno de la organización terrorista independentista.