AGENCIAS.
Madrid, La localización de siete zulos de ETA, generosamente abastecidos de armas y explosivos, la pasada semana ha significado un duro golpe a la logística de la banda terrorista, que en lo que va de año se ha quedado sin una tonelada de explosivos, además de perder en los últimos días tres bombas lapa listas para ser colocadas y el material suficiente para confeccionar no menos de un centenar de esos artefactos.
Tras este éxito en una operación que todavía continúa abierta, las Policías española y francesa centran ahora sus esfuerzos, según informó ayer el diario «ABC», en localizar el lugar donde se fabrican las bombas de última generación de ETA y a las personas responsables de su diseño. La banda busca que sus bombas sean más letales y efectivos, además de más seguros para los terroristas que los colocan.
Mientras, en el País Vasco, el lehendakari, Patxi López, destacó que Euskadi «ha pasado de la crispación a ser un oasis en las políticas españolas» gracias al pacto PSE-PP que sostiene al Ejecutivo. Para López «hoy hay muy pocos socialistas, por no decir ninguno, ni en Euskadi ni en el resto de España, que duden de la importancia de este pacto».
El presidente del PP vasco, Antonio Basagoiti, afirmó por su parte que si tuviera que calificar la actuación de López, le pondría un 6. Basagoiti aseguró que desde el Ejecutivo de Vitoria ahora «se va a por toda ETA, a por la ETA de los carteles en la calle, a por la ETA que jalea en las manifestaciones y a por la ETA que se beneficia de los jóvenes».