AGENCIAS
San Sebastián,
Efectivos antidisturbios de la Ertzaintza impidieron ayer en San Sebastián que se llevara a cabo una manifestación convocada por el Movimiento pro Amnistía en favor de los presos de ETA, prohibida por la Audiencia Nacional. Cuando los agentes se acercaron a los participantes para indicarles que no podían manifestarse fueron recibidos con lanzamiento de botellas, por lo que se realizó una carga policial.
La marcha, convocada para las siete de la tarde junto al Kursaal de la capital guipuzcoana, a pesar de haber sido prohibida, reunió a un centenar de personas, sin pancarta, que portaban fotos de presos de ETA y que intentaron dirigirse hacia el barrio de Gros cruzando por la calle Peña Igoñi coreando lemas como «Euskal presoak etxera» («presos vascos a casa»).
Los ertzainas retuvieron a varios de los que portaban carteles de presos, a los que identificaron. Las escaramuzas se repitieron por la calle San Francisco y sanitarios de la DYA atendieron a un hombre de unos 60 años que sufrió una herida en la nariz. Los manifestantes volcaron contenedores y vallas en las calles Zabaleta y Paseo Colón.
Horas antes, los Mossos d´Esquadra desalojaron la playa de la localidad barcelonesa de Calella, después de que una llamada telefónica anónima, realizada a las 14.14 horas, alertara de la existencia de un artefacto explosivo oculto en una mochila al servicio de atención en carretera de Vizcaya. Tras el desalojo de 10.000 personas durante una hora, los Mossos levantaron el dispositivo de búsqueda, después de que la Policía autonómica y los Tedax no encontraran nada sospechoso.