AGENCIAS
Bucarest,
El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, anunció ayer que su gabinete pedirá «informes jurídicos» para conocer la viabilidad de implantar una ayuda económica para que los inmigrantes rumanos que han quedado en desempleo, unos 71.000 a 31 de marzo, puedan retornar a su país si así lo desean. «Si podemos habilitar alguna fórmula, lo haremos», aseguró, aunque «el objetivo no es que todos los rumanos se vayan de España».
Corbacho hizo estas declaraciones a los medios en el marco de su visita oficial a Rumanía, donde ha firmado dos «memorandos de entendimiento» con el Ejecutivo de Bucarest para por un lado, favorecer que el Servicio Público de Empleo Estatal español ofrezca a los inmigrantes rumanos trabajo en su país y, por otra, se facilite la cooperación entre los servicios de inspección laboral de ambos Estados.
Según explicó, aunque el levantamiento de la moratoria que ponía trabas al trabajo por cuenta ajena de rumanos y búlgaros en España «no ha tenido efecto llamada», en el primer trimestre de este año el número de parados entre el colectivo de Rumanía se incrementó en unas 30.000 personas, pasando de 44.000 en diciembre de 2008 a los cerca de 71.000 que a finales de marzo no tenían trabajo.
Este hecho, sumado a las demandas de Rumanía, cuyo Gobierno estima necesitar un millón de trabajadores para compensar la pérdida de población activa derivada de la emigración que ha experimentado en los últimos años, ha impulsado al Ministerio de Trabajo a sopesar la posibilidad de ofrecer ayudas económicas en el marco de los convenios bilaterales ahora suscritos y con apoyo de los fondos europeos.