EFE.
Madrid
El Gobierno y los sindicatos rechazaron ayer el nuevo contrato "indefinido no fijo" propuesto por la CEOE, que tendría una duración de dos años y una indemnización por despido de ocho días. La vicepresidenta segunda y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, emplazó a los empresarios a que lleven su propuesta a la mesa del Diálogo Social, en la que también están representados el Ejecutivo y los sindicatos CCOO y UGT. Más categórico en su rechazo fue el ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, quien descartó cualquier posibilidad de abaratar el despido «con la excusa de crear más empleo». Según afirmó, el Gobierno de «ninguna manera» va a adoptar medida alguna que favorezca un despido más barato.
Desde los sindicatos, el secretario de Acción Sindical de CCOO, Ramón Górriz, expresó su «decepción y sorpresa» por el nuevo contrato propuesto por la CEOE. En su opinión, esta modalidad «se dirige a velocidad de crucero hacia el despido libre y gratuito» y se enmarca en la «coral» de instituciones como el Banco de España o el Fondo Monetario Internacional (FMI) para reformar el mercado laboral.