AGENCIAS.
Madrid
El senador y tesorero nacional del PP, Luis Bárcenas, y el eurodiputado del PP, Gerardo Galeote, han dado explicaciones a la dirección del partido después de su implicación por el juez Baltasar Garzón en el cobro de sobornos por dos millones de euros de la trama de corrupción de Francisco Correa. Mariano Rajoy guarda silencio y no tomará ninguna decisión hasta que se pronuncie el Tribunal Superior de Madrid.
Génova considera que el último auto de Garzón implicando a los dos aforados del PP era «previsible», tras las actuaciones del magistrado en las últimas semanas sin tener competencia, señalaron fuentes populares. Por eso el partido esperará a conocer el pronunciamiento del Tribunal Superior de Madrid. La secretaria general, Dolores de Cospedal, dijo que como «no se conoce ninguna resolución en contra de Bárcenas» debe prevalecer la presunción de inocencia.
Tras acusar a Garzón de actuar «con fraude de ley» para extraer conclusiones que no están basadas en pruebas, Cospedal pidió «prudencia» porque los indicios «no están demostrados». La dirección del PP entiende que ahora solo cabe «aguantar» y ver qué pasos da el tribunal al que Garzón comenzó a enviar ayer en dos carretillas los 19.000 folios del "caso Gürtel" con los indicios contra Bárcenas y Galeote.
Hoy seguirá el traslado de cajas del sumario en el que hay 56 imputados, entre ellos los diputados regionales del PP madrileño Alberto López Viejo, Benjamín Martín Vasco y Alfonso Bosh Tejedor, así como los tres únicos inculpados que están en prisión: Correa y sus lugartenientes Pablo Crespo y Antoine Sánchez.
En el PP se cree que este asunto se ha convertido en una guerra mediática que no puede prolongarse en el tiempo porque Garzón ya ha dejado la causa. Sin embargo, comienza a trascender que algún dirigente popular se atreve a decir desde el anonimato que sería bueno alcanzar un acuerdo con Bárcenas porque lo más conveniente sería que dejara el cargo, aunque desde el partido se seguiría defendiendo su inocencia.
Ante las imputaciones del cobro de soborno, Bárcenas (1,3 millones) y Galeote (650.000 euros) han querido dar explicaciones a la dirección popular. El tesorero entregó sus declaraciones de la renta y patrimonio y pidió ser investigado por la Agencia Tributaria, a raíz de aparecer publicado el patrimonio inmobiliario que posee Bárcenas, quien anunció una querella criminal contra Garzón en el Tribunal Supremo que se suma las denuncias que presentó hace dos semanas ante la Fiscalía y el Consejo General del Poder Judicial pidiendo medidas contra el juez por seguir investigándole pese a no tener competencia.
En un comunicado, Galeote explicó que su «única relación» económica con la trama de corrupción de Correa fue la gestión de billetes de avión para el Parlamento Europeo durante diez años y la compra de un coche Mercedes de segunda mano por el que pagó tres millones de pesetas (un millón en efectivo y el posterior ingreso bancario de los dos millones restantes). Además, aseguró que ha entregado al PP todos los recibos» y una relación de sus bienes inmuebles.
El eurodiputado dice que los otros dos coches a que se refiere el auto de Garzón «fueron abonados directamente al concesionario, según acreditan los recibos correspondientes». Y añade que puede demostrarlo documentalmente. La relación con la agencia de Correa "Pasadena Viajes", prosigue Galeote, concluyó con el pago de un saldo pendiente y liquidación de todas las deudas tal como figura en el documento que así lo certifica.
El imputado señala que ha hecho entrega al PP de «todos los recibos mencionados», así como de una relación de todos sus bienes inmuebles, adquiridos en régimen de gananciales desde 1983 hasta la fecha, «y en todos los casos a través de créditos-préstamos hipotecarios». Mariano Rajoy no quiso pronunciarse sobre el último auto de Garzón cuando le interrogaron los periodistas y a pesar de la insistencia del PSOE para que diga si pone la mano en el fuego por los imputados.