EFE
Durante su intervención en el Consejo Nacional de hoy, el dirigente independentista también ha lanzado una andanada en contra de los sectores críticos de ERC, a los que ha conminado a "pedalear" en el mismo sentido y ritmo que él, porque tiene la sensación de que "a veces se utiliza el actual debate para erosionar a la dirección del partido".
Con respecto al modelo de financiación que propone el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, el político republicano ha explicado que "ni un milímetro de rebaja significa que tenemos que hacer una lectura al alza del Estatut, con una propuesta que nos haga recuperar puestos en la clasificación, que tenga en cuenta la ordinalidad, que sea progresiva, y con recursos encima de la mesa".
A su juicio, quien tiene prisa ahora para cerrar un pacto es, precisamente, Zapatero ante el hecho de que no cuenta con mayoría en el Congreso y quiere negociar los Presupuestos Generales del Estado en junio para aprobarlos, a la vez, que tiene en mente que a partir de enero España ostentará la presidencia de turno de la Unión Europea.
El Gobierno, según Puigcercós, debe ofrecer "encima de la mesa" entre 12.000 y 20.000 millones porque, de lo contrario, "el gobierno catalán no podrá aceptar el modelo".
A diferencia del debate del Estatut de hace cuatro años, que acabó generando cansancio en la ciudadanía, ahora, sostiene el líder de ERC, "hay consenso social para decir basta" y ha puesto como ejemplo las posturas de diferentes ONG o incluso del empresariado catalán.
En este sentido, el presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Miquel Valls, ha dicho hoy que si no se obtiene una buena financiación para Cataluña habrá "una respuesta unitaria" de todos los sectores interesados, entre ellos el económico.
No ha olvidado Puigcercós en su alocución el papel que debe jugar el Tribunal Constitucional ante los recursos interpuestos en contra del Estatut, y ha sentenciado que ahora "el PP no puede ser excusa, porque quien tiene la responsabilidad y el poder es Zapatero, que tiene la obligación de defender el Estatut en el Tribunal".
En este sentido, ha ahondado en los "parámetros políticos" que rigen en este organismo y ha afirmado que "la sentencia en el Constitucional se gana antes y no después. Si hay una sentencia adversa la responsabilidad será del Gobierno español".