AGENCIAS.
Madrid, Un supuesto problema burocrático hizo que el viernes tuviera que dar la vuelta desde Gambia un avión con 117 agentes de la Policía Nacional y 101 inmigrantes irregulares. Las autoridades locales alegaron que faltaba la firma de un alto responsable del Gobierno gambiano, cuando el Ministerio de Interior español ya daba por conseguida esta autorización. El PP calificó de «improvisación triste» este incidente, que ha servido a los sindicatos policiales para denunciar la falta de protección en este tipo de vuelos de repatriación.
Las autoridades de Gambia impidieron el viernes poner un pie en tierra a los 101 inmigrantes. El transporte regresó a España ya de madrugada, después de que fuera imposible encontrar una salida al conflicto, originado, según indicó el Ejecutivo del país africano, por la ausencia de la firma de un alto responsable de este Gabinete.
Sin embargo, fuentes del Ministerio de Interior español aseguraron que el centenar de inmigrantes ya había sido previamente reconocido por las autoridades de su país, desplazadas a tal efecto a Canarias, y que tanto el Ministerio de Asuntos Exteriores gambiano como su dirección general de Inmigración habían firmado la repatriación.
También reaccionaron tras lo ocurrido los distintos sindicatos policiales, para asegurar que los agentes que acompañaban a los inmigrantes iban desarmados y no contaban con más acreditación que sus pasaportes de turistas. Por ello, pidieron al Gobierno la tramitación de un permiso especial, consular o diplomático, en aras de una mayor protección.