AGENCIAS.
Madrid
La vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega, afirmó ayer, al cumplirse mañana cien días de mandato socialista, que el Gobierno reconoce la situación económica «en toda su dimensión» y asume su «complejidad», pero, destacó, «en lugar de sucumbir al desánimo» se afronta «con decisión». De la Vega aseguró que cuando hay «dificultades» hay que colocarse al lado de los ciudadanos. Tras reconocer las «dificultades» y las situaciones «duras» que atraviesa España, dijo que el Gobierno prefiere tener confianza en los empresarios y en los trabajadores y que en cien días ha emprendido un plan de estímulo de la economía manteniendo su objetivo de «no dar un paso atrás» en derechos sociales.
Mientras, Zapatero presentará el lunes ante la comisión ejecutiva de su partido un informe sobre los cien primeros días su segundo mandato. Además protagonizará un acto organizado el martes por los socialistas para festejar estos cien primeros días.
Por otra parte, el próximo miércoles, la Moncloa se convertirá en el escenario de la esperada reunión entre Zapatero y el líder del PP, Mariano Rajoy. Justicia, economía, terrorismo y financiación serán los temas estrella. Rajoy reunirá el lunes a sus diputados y senadores en un acto público para hacer balance de este período de sesiones parlamentario antes de las vacaciones de verano. María Dolores de Cospedal llamó a Zapatero «capitán» de barco que se hunde porque no ve la crisis. Soraya Sáenz de Santamaría dijo que el problema es un capitán que no es capaz de remar bien.