Merkel desmiente a Sarkozy y niega que planee desmantelar campamentos gitanos en Alemania

La Unión Romaní llevará el caso ante la justicia de la UE l Críticas a la «tibieza» de Zapatero l Una diputada francesa ve «miedo» en Badalona

 

LUIS MUÑIZ, AGENCIAS Ya lo hizo el jueves, al término de la cumbre de la UE en Bruselas, pero ayer la canciller alemana, Angela Merkel, juzgó conveniente repetirlo: su país no tiene campamentos gitanos ilegales y, por lo tanto, no planea desmantelarlos, afirmó su portavoz, Steffen Seibert.
Berlín desmiente así por segunda vez en pocas horas una afirmación del presidente francés, Nicolas Sarkozy, que, de ser cierta, hubiera levantado más que ampollas en Alemania, donde se calcula que el régimen nazi mató a medio millón de romaníes. Y más teniendo en cuenta que el detonante del conflicto surgido entre Francia y la Comisión Europea (CE) a propósito de la expulsión de gitanos fue una frase de la comisaria de Justicia, Viviane Reding, comparando las deportaciones ordenadas por Sarkozy y las del Tercer Reich. No obstante el doble desmentido, Alemania evitó tachar de «invención» la afirmación del jefe de Estado francés.
La crisis entre París y Bruselas se tradujo el jueves en una discusión a gritos entre Sarkozy y el presidente de la CE, José Manuel Durao Barroso, tras la cual los Veintisiete decidieron salvar la cara a Francia –uno de los «grandes» de la UE– cargando al unísomo contra Reding.
Envalentonado por su triunfo, Sarkozy anunció que desmantelará «todos los campamentos ilegales», pero la Comisión advirtió de que seguirá investigando para decidir si abre un procedimiento de infracción contra París por vulnerar la libre circulación de personas en el ámbito de la Unión y no transponer sus garantías a la ley francesa.
En España, IU y el diputado del PSOE José Antonio Pérez Tapias criticaron al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, por su «tibieza» ante Sarkozy y una diputada del partido de éste, Marie Thérèse Sánchez-Schmid, visitó Badalona, invitada por el PP, donde dijo haber visto «miedo» en los vecinos a los inmigrantes del Este.