Cuatro periodistas, tres de ellos de distintos medios de la región de La Laguna, en el estado de Durango (norte del país), y otro más enviado desde México Distrito Federal, fueron secuestrados el lunes mientras cubrían un motín en un centro de reinserción y permanecen retenidos por un grupo del crimen organizado, según informó ayer el diario «Milenio» en su edición electrónica.
El lunes mismo por la tarde, los cuatro periodistas secuestrados entraron en contacto por teléfono con sus respectivas redacciones para informar de que se encontraban en manos de un grupo criminal que no estaba conforme con la cobertura que se estaba dando al motín.
Uno de ellos indicó que la condición que ponían sus captores para su puesta en libertad era la emisión de tres vídeos de un «narcoblog» en el canal televisivo local. Los vídeos han sido emitidos sin cortes.