El presidente Obama, en un último esfuerzo para conseguir la aprobación de la reforma sanitaria, apoyará iniciativas consensuadas entre el Partido Republicano y el Partido Demócrata para limitar el coste excesivo de los programas de salud públicos para jubilados (Medicare) y personas con bajos ingresos (Medicaid), informaron ayer fuentes de la Casa Blanca. Los recortes pueden ahorrar unos 2.000 millones de dólares anuales.
Mientras, los demócratas del Congreso advirtieron ayer de que no creen que el próximo jueves, día18, se pueda votar la reforma sanitaria, tal y como se anunció la pasada semana desde la Casa Blanca, y explicaron que se está avanzado «tan rápido como se puede» para aprobar la «estancada» reforma sanitaria.
Pese a esta advertencia, el portavoz de Obama, Robert Gibbs, sostuvo ayer que la Cámara podría votar la versión del Senado de una reforma de salud antes de que Obama comience un viaje a Indonesia el día 18.