SANÁ, AGENCIAS
Yemen anunció ayer la muerte del jefe militar de la autodenominada Al Qaeda en la Península Arábiga, Qasim al Rimi, y del miembro de este grupo terrorista Amar Abada al Waeli, considerados responsables del atentado que el 2 de julio de 2007 acabó con la vida de ocho turistas españoles.
Según la agencia de noticias Saba, que cita a fuentes de seguridad, estos dos altos responsables de la rama yemení de Al Qaeda, junto a otros cuatro terroristas de la organización, murieron ayer en un ataque aéreo lanzado entre las provincias de Saada y Yof.
La agencia yemení agrega que el ataque aéreo se llevó a cabo contra ocho supuestos terroristas que se trasladaban en dos vehículos por la región septentrional de Ajasher, situada entre Saada y Yof, en la zona fronteriza con Arabia Saudí. Al parecer, dos militantes de Al Qaeda lograron escapar.
Entre las víctimas se encuentra también Aid Yaber Al Shabwani, otro importante dirigente de la organización terrorista dirigida por Naser al Wahshi, también conocido por el nombre de guerra de Abu Basir.
El pasado junio, la fiscalía yemení anunció que estaba preparando el juicio contra dos supuestos terroristas, uno de ellos Al Waeli, por planear y preparar el atentado contra los turistas españoles, que tuvo lugar en la provincia de Mareb, al este de Saná, y fue perpetrado por un terrorista suicida al volante de un vehículo cargado de explosivos que se empotró contra el convoy en el que viajaban las víctimas.
Siete de los españoles perdieron la vida en el acto y días después murió otra de las integrantes del grupo como consecuencia del ataque suicida, cuya autoría fue asumida por Al Qaeda.
La noticia de ayer se conoce dos días después de que las autoridades yemeníes aseguraran haber abatido a un líder local de este grupo terrorista en un tiroteo con las fuerzas de seguridad en la provincia meridional de Shabua. En las últimas semanas, han sido detenidos varios miembros de Al Qaeda en diferentes provincias del país, en el marco de numerosas operaciones de seguridad.
Y, el jueves, el Gobierno de Saná declaró la guerra abierta a Al Qaeda, poco después de que 150 clérigos radicales (ulemas) llamaran a sus fieles a la yihad (guerra santa) en caso de que tropas extranjeras sean desplegadas en el país.