ROMA, AGENCIAS
El estallido de violencia xenófoba en el pueblo calabrés de Rosarno, en el sur de Italia, ha provocado la huida de la mayor parte de los 2.500 inmigrantes africanos que trabajaban como temporeros en la agricultura. Los disturbios se han recrudecido y los heridos en enfrentamientos con vecinos son ya más de sesenta. Seis se encuentran hospitalizados en estado grave tras ser brutalmente golpeados con barras de hierro.
Unos 250 inmigrantes fueron trasladados desde la antigua fábrica en la que se alojaban a un centro de acogida de la ciudad vecina de Crotona. Las evacuaciones de africanos se han ampliado a otras localidades de la región. Lejos de apaciguarse, la violencia se ha agravado en las últimas horas. Una multitud de vecinos ha atacado a grupos de inmigrantes, entre los que se han vuelto a registrar heridos de bala.
La caza del inmigrante ha llegado al punto de que patrullas vecinales paran ambulancias para ver si llevan africanos. El despliegue de carabineros no logra poner fin a los ataques que se generalizaron cuando en la madrugada del viernes grupos de inmigrantes respondieron a un ataque con armas de fuego quemando coches y rompiendo escaparates.
La marcha de los inmigrantes fue acogida con aplausos por los vecinos de Rosarno, un pueblo de 15.000 habitantes cuyo Ayuntamiento había sido disuelto por estar infiltrado por la mafia.
La Policía se apresura a evacuar a los inmigrantes que viven en una vieja fábrica. Ayer, dos nuevos autobuses partieron de Rosarno para trasladar a Crotona a más africanos. El centro de primera acogida Santa Ana de Crotona, que tiene capacidad para 1.458 personas, alberga ya a mil inmigrantes.
Los últimos datos oficiales informan de sesenta y seis heridos, de ellos diecinueve agentes y diecisiete vecinos. Hasta ahora hay ocho detenidos. Mientras, el primer ministro, Silvio Berlusconi, retomará las tareas de su cargo mañana, tras permanecer alejado de la vida pública más de quince días para recuperarse de las lesiones por la agresión sufrida el pasado 13 de diciembre en Milán.