El rey de los belgas, Alberto II, ha elegido al ex primer ministro Wilfried Martens como mediador para encontrar de manera «rápida y eficaz» un nuevo jefe del Gobierno belga, tras anunciar Herman Van Rompuy su marcha a la presidencia de la Unión Europea (UE). Martens, de 73 años, actual presidente del Partido Popular Europeo, ya recibió del Rey hace casi un año la tarea de «explorar» las posibilidades para formar un nuevo Gobierno tras la dimisión de Yves Leterme. Un comunicado emitido por el Palacio Real señala que Martens fue designado para una misión que «comprende, en particular, la definición de un procedimiento para la negociación de problemas institucionales». La prensa belga destacó ayer lo «extraño» de la situación, dado que «no hay crisis política». Martens fue convocado el viernes por la noche, aunque ayer el diario flamenco «Het Laatste Nieuws» afirma que la petición para que asistiese a esa audiencia la recibió ya el jueves por la noche, nada más ser elegido Van Rompuy como primer presidente estable de la UE. Según ese periódico, ese dato significa que el partido de Van Rompuy, el democristiano flamenco CD&V, «ya había previsto un guión con la intervención de Wilfried Martens», lo que demuestra que «no hay mucha confianza en Yves Leterme». Leterme, antecesor en el puesto y correligionario de Van Rompuy, parece tener su vuelta asegurada a pesar de que no cuenta con la simpatía de los partidos francófonos. El diario «Le Soir» destaca que la verdadera labor de Martens será «cuadrar» a Leterme.