LUIS MUÑIZ / WASHINGTON, AGENCIAS
El psiquiatra y comandante del Ejército Nidal Malik Hasan, autor de la masacre que el jueves dejó 13 muertos y 28 heridos en la base militar de Fort Hood (Texas), iba a ser enviado próximamente a Afganistán, una idea que, según sus familiares, le tenía «muy mortificado». El FBI investiga si Hasan, experto en trastornos de estrés postraumático, es el autor de unos comentarios publicados hace meses en Internet en los que se elogia la «causa noble» de los terroristas suicidas.
En concreto, a las autoridades federales les llamó la atención que en uno de ellos se comparara a quienes se suicidan en un atentado con un soldado que se lanza sobre una granada a punto de explotar para salvar la vida de sus camaradas.
El psiquiatra del Ejército estadounidense, nacido en Virginia de padres palestinos, disparó el jueves indiscriminadamente contra sus compañeros con dos pistolas. Doce de las víctimas eran militares y una civil. Hasan, de 39 años, fue herido por la policía civil Kimberly Munley, que le alcanzó cuatro veces.
El autor de la masacre abrió fuego en el Centro de Preparación de Soldados de la base, en el que los militares que van a partir hacia Irak o Afganistán o que regresan de esos dos frentes pasan revisiones médicas. En el momento del tiroteo se estaba celebrando en el centro una ceremonia de graduación.
La base es la más grande de EE UU y alberga a más 50.000 soldados. Su comandante, el general Robert Cone, dijo a la cadena de televisión NBC que, según algunos testigos de la matanza, Hasan había gritado en árabe «Dios es grande» antes de empezar a disparar.
El comandante llegó hace poco a la base tejana procedente de Washington, donde trabajó en el Centro de Estudios sobre el Estrés Postraumático. En la capital federal, asistía regularmente a una mezquita, y un imán del templo dijo a la prensa que era musulmán, aunque en su ficha militar no consta una preferencia religiosa definida.
Un vídeo tomado por la cámara de seguridad de un establecimiento donde se venden diversos productos y emitido el mismo jueves por la CNN muestra a Hasan, el día de la masacre, ataviado con una túnica blanca típica de los musulmanes, entrando a comprar su desayuno.
Tras el 11-S
Según la prensa estadounidense, el comandante Hasan empezó a tener problemas con su pertenencia al Ejército después de los atentados del 11 de septiembre de 2001. De hecho llegó a hablar a sus familiares de colgar el uniforme. Una tía suya, Noel Hasan, declaró a «The Washington Post» que el militar se había sentido acosado por otros colegas debido a su origen árabe.
La del jueves no fue la primera vez que Fort Hood es escenario de hechos violentos. Hace poco más de un año, tras un altercado, un soldado mató a balazos a su teniente y luego se suicidó. En julio, el soldado Armano Baca fue acusado de asesinar al militar Richard Schlak. Hace tres meses volvió a ocurrir lo mismo.