BRUSELAS, AGENCIAS
El comisario europeo de Ampliación, Olli Rehn, anunció ayer que Croacia «está prácticamente llegando a la meta» para finalizar las negociaciones de adhesión a la UE, mientras que Turquía debe profundizar aún bastante en sus reformas y superar su contencioso con Chipre.
El informe de Ampliación de 2009 recoge, no obstante, que Croacia «debe intensificar sus esfuerzos en la reforma judicial, la lucha contra la corrupción y la delincuencia organizada» antes de completar el proceso negociador, previsiblemente en 2010.
Rehn recalcó que el presente ha sido un año «difícil» para su cartera debido tanto a la crisis económica como a procesos como las elecciones al Parlamento Europeo y la ratificación del Tratado de Lisboa.
Advirtió de que la política de ampliación hacia el sureste del continente «no debe ser un chivo expiatorio de problemas con los que no tiene que ver», ya que «la crisis financiera no se ha generado en las calles de Belgrado ni Zagreb, sino en Wall Street».
«Hemos conseguido avanzar, aunque no a gran velocidad», reseñó Rehn, al repasar el estado de las negociaciones con los tres candidatos actuales (Croacia, Turquía y Macedonia) y potenciales (Albania, Montenegro, Bosnia-Herzegovina, Serbia y Kosovo).
De todos ellos, el que más se acerca al objetivo con sus avances de este año es Croacia, después de haber conseguido con mediación de la UE superar sus problemas territoriales con Eslovenia, que vetaba la continuación de las negociaciones.
Sin embargo, Turquía, que es candidata también desde 2005, lo tiene más complicado. Según el informe, resulta en especial preocupante la falta de avances en libertad de expresión, de prensa y religiosa, así como derechos de la mujer y sindicales. Asimismo, la Comisión Europea insta a Ankara a superar sus conflictos con Chipre y a que colabore para la unificación completa de la isla. Por el contrario, Bruselas considera que Turquía desempeña un «papel esencial» en la seguridad regional, suministro energético y diálogo entre civilizaciones.
Además, celebra el «hito histórico» de la reciente recuperación de sus relaciones con Armenia, tras décadas de enfrentamiento por el genocidio de 1,5 millones de armenios a manos del Imperio Otomano en 1915.
En todo caso, la complejidad del caso de Turquía estriba en que tanto Francia como Alemania han abogado conjuntamente por un estatus especial para Ankara que no incluya la plena integración. Respecto a Kosovo, la Comisión Europea recomendó iniciar un proceso para que los kosovares puedan viajar sin visado a los países comunitarios, como cauce para conseguir el desarrollo político y socioeconómico del territorio, que declaró unilateralmente su independencia de Serbia el año pasado.