LUIS MUÑIZ,
Oviedo
Las potencias del Grupo 5+1 (Rusia, Francia, China, Estados Unidos, Reino Unido y Alemania) y la UE se reunirán el próximo 1 de octubre con representantes iraníes para tratar sobre la propuesta nuclear del régimen de Teherán.
La cita, que aún no tiene sede, se concertó ayer, por teléfono, entre el jefe negociador iraní para temas nucleares, Saed Yalili, y el jefe de la diplomacia europea, Javier Solana. Irán asegura estar abierto a entablar un diálogo constructivo con la comunidad internacional, que recibió con notable escepticismo su última propuesta, en la que soslaya lo nuclear en favor de asuntos como la crisis económica mundial. Con todo, EE UU se declaró dispuesto el viernes a emprender una negociación cara a cara con Teherán, siempre en el marco del Grupo 5+1.
El domingo, el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, volvió a reafirmar que su país jamás renunciará a lo que considera sus «derechos inalienables a acceder a la tecnología nuclear pacífica». En Viena, el secretario de Energía norteamericano, Steven Chu, celebró la consecución de la cita del 1 de octubre y la consideró «un primer paso importante del que esperamos lo mejor», informa «Efe».
También el jefe de la diplomacia sueca y presidente de turno del Consejo de Exteriores de la UE, Carl Bildt, juzgó la reunión «un paso positivo», aunque añadió que la Unión quiere de Irán «respuestas específicas» para despejar las sospechas sobre su programa nuclear. Por su parte, el vicepresidente iraní, Aliakbar Salehi, insistió en la disposición de su país a colaborar con la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA y permitir inspecciones en sus instalaciones nucleares, pero criticó la «arrogancia» de las potencias occidentales.
En paralelo, el japonés Yukiya Amano fue elegido ayer para sustituir al egipcio Mohamed El Baradei al frente de la AIEA. El principal desafío de Amano será, precisamente, la investigación del programa atómico iraní.