AGENCIAS.
La Habana
El ex presidente cubano, Fidel Castro, aplaudió ayer el levantamiento de las restricciones a los viajes y al envío de remesas ordenado el lunes por el presidente de EE UU, Barack Obama, pero recordó, en uno de sus habituales artículos en el diario oficial "Granma", que en el anuncio estadounidense «del bloqueo no se dijo ni una palabra».
En adelante, los estadounidense con familiares en Cuba podrán viajar a la isla cuantas veces quieran y sin límite de tiempo, del mismo modo que no tendrán límite en sus envíos de remesas de dinero o de paquetes postales.
Castro resaltó que Obama participará esta semana en la Cumbre de las Américas tras haber anunciado el «alivio de algunas odiosas restricciones» impuestas por la administración Bush. «Del bloqueo, que es la más cruel de las medidas, no se dijo una palabra. Así se le llama piadosamente a lo que constituye una medida genocida. El daño no se mide sólo por sus efectos económicos. Constantemente cuesta vidas humanas y ocasiona sufrimientos dolorosos a nuestros ciudadanos», criticó el ex dirigente, quien aludió a la imposibilidad de que lleguen a la isla equipos de diagnóstico médico o medicamentos.
El ex presidente cubano apeló a la «resistencia» de la isla para recordar que el régimen comunista aguantará ocurra lo que ocurra. Cuba «no extenderá jamás sus manos pidiendo limosnas. Seguirá adelante con la frente en alto, cooperando con los pueblos hermanos de América Latina y el Caribe, haya o no Cumbres de las Américas, presida o no Obama Estados Unidos, un hombre o una mujer, un ciudadano blanco o un ciudadano negro», añadió.
Aplausos opositores
No fue la de Fidel Castro la única reacción en el interior de Cuba al anuncio hecho por Obama el lunes. Portavoces de la oposición aplaudieron la noticia y, a renglón seguido, pidieron al general Raúl Castro que dé un paso equivalente y elimine las restricciones de los cubanos para viajar, aunque aseguraron que no esperan una rápida normalización de relaciones.
«Me parece una cosa excelente, muy positiva», declaró a Efe el economista Oscar Espinosa Chepe, uno de los 75 opositores condenados a largas penas de cárcel en la llamada "primavera negra" de 2003, que ahora tiene permiso carcelario. Los observadores han comentado, además, la rapidez con la que el castrismo informó el lunes de la medida de la Casa Blanca. Una breve nota en el noticiario nocturno de la televisión estatal describió las medidas y recordó que las restricciones las impuso Bush.
En Europa, la Comisión Europea eludió valorar el gesto de Obama, pero destacó el «compromiso progresivo» de la UE con la isla, especialmente en el último año, una vez abandonada la línea de dureza que el ex presidente Aznar había logrado instalar en Bruselas. Precisamente, en España, el ministro de Exteriores, Miguel Angel Moratinos, resaltó que fue la España de Zapatero la que abrió el «camino» al apostar por el diálogo con Cuba. Moratinos hizo ver al PP que se ha quedado sólo en su postura de aislar al castrismo. Sin embargo, en un signo tal vez de los nuevos tiempos centristas que atraviesan los populares, su presidente, Mariano Rajoy, aplaudió el gesto de Obama porque, dijo, «el roce» ayudará a que la libertad se abra paso en el país.