EFE
"El primer ministro acudirá a la Presidencia a las 19.30 (16.30 GMT) y entregará al presidente su carta de dimisión", confirmó una fuente de la Oficina del Primer Ministro.
La entrevista con Peres la fijó Olmert después de una serie de consultas con sus asesores y colegas de su partido, el Kadima, después de anunciar esta mañana ante el Consejo de Ministros su intención de dimitir.
"No ha sido una decisión fácil pero creo que estoy haciendo lo correcto, tal y como se lo prometí al pueblo de Israel", dijo a sus 25 ministros.
Olmert no reveló el día ni la hora a la que dimitiría por lo que después de la reunión del Gabinete uno de los diputados de Kadima y del entorno del primer ministro, Otniel Schneller, le sugirió que aplazara la entrega de la carta hasta el 2 de octubre.
Según el diputado, que incluso consiguió el apoyo de varios líderes del Parlamento, el viaje que Peres tiene previsto hacer a la sede de Naciones Unidas en Nueva York a partir de mañana no le permitirá realizar las consultas suficientes con los líderes de los grupos parlamentarios y decidir, de forma sopesada, a quién le pide formar Gobierno.
Es posible que, ahora, el presidente israelí decida iniciar las consultas y retrase su viaje unas 24 horas.
A partir del momento, en que entregue la carta y Peres designe a un político para la formación del nuevo Ejecutivo, éste último tendrá un plazo de tres días para contestar al encargo y, tras esta formalidad, de otros 42 días para formar una coalición de Gobierno.
La candidata será casi con toda seguridad la ministra de Exteriores, Tzipi Livni, que se colocó al frente del grupo con mayor representación parlamentaria el pasado miércoles al ganar las primarias del Kadima y suceder a Olmert en la presidencia de ese partido.
Olmert, que se ha visto obligado a presentar su dimisión tras perder apoyos de su coalición al estar inmerso en varias investigaciones por corrupción, felicitó hoy a su aún ministra y le dijo que espera que "forme un Gobierno tan pronto como sea posible".
Livni se halla inmersa desde su victoria en negociaciones con los distintos partidos políticos, aunque le queda aún reunirse con Ehud Barak, el líder del Partido Laborista, el segundo por tamaño en el Parlamento y socio principal en la coalición que ha apoyado el Gobierno de Olmert.