AGENCIAS.
Roma
El presidente del Gobierno italiano, Silvio Berlusconi, dijo que ayer estará «orgulloso de anunciar y de hacer constatar» que ya no hay basuras por las calles de la ciudad de Nápoles (suroeste) ni en la región de Campania, después de la situación de emergencia por los años de acumulación de desechos.
Para completar el ciclo definitivo de eliminación de desechos «serán necesarios tres años», agregó el primer ministro italiano durante un discurso en la asamblea general de la asociación de agricultores Coldiretti.