Subida del IVA
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La subida del IVA, otra mala noticia para el ahorro

La subida del IVA, otra mala noticia para el ahorro

Esta medida tendrá sus consecuencias en todos los productos financieros - Las hipotecas y los créditos también podrán verse afectados

31-08-2012TuentiMeneame
Una mujer compra material escolar
Una mujer compra material escolar. Archivo.

ANTONIO GALLARDO | IAHORRO Tras la elevación del IRPF de primeros años, el alza del IVA podría pensarse que no afectaría a los productos de ahorro e inversión al no estar sujetos a este gravamen, pero no es así. En el difícil equilibrio en el que se mueve nuestra economía, cualquier cambio, afecta, y este siendo tan importante, tendrá sus consecuencias en todos los productos financieros, desde los depósitos hasta en los préstamos y medios de pago.

Desde luego, la primera consecuencia la tenemos en el ahorro. La máxima económica dice que lo que no se consume, se ahorra, y si lo primero es más caro con la subida de impuestos, hasta en los productos más básicos, la consecuencia es que el ahorro caerá. Si a esto unimos la fuga masiva de depósitos producida este verano y como cada vez más españoles necesitan usar su ahorro para el día a día, la consecuencia más lógica es que a pesar de que bajen los tipos de interés los bancos tengan que ofrecer mejores ofertas para captar fondos para sus depósitos y cuentas remuneradas, siendo muchos los que aun triplican e incluso cuadriplican las tasas del Euribor a un año.

También tendrá su efecto en otros productos, como las cuentas nómina, ya que productos en los que se ofrece devolver un porcentaje sobre los recibos domiciliados (generalmente entre el 2%-3%) serán más atractivos frente a la clásica oferta de recibir un regalo por ingresar nuestros haberes.

En los productos de inversión a largo plazo como acciones, planes de pensiones o fondos de inversión, la relación no parece tan clara, pero la hay. En primer lugar por el objeto de la inversión, si lo hacemos en empresas de gran consumo, especialmente las nacionales, sus resultados presumiblemente caigan por el menor consumo, y en segundo lugar, se destinará menos dinero a estas inversiones e incluso aumentarán sus ventas (con presión a la baja en los precios en el caso de las acciones). Cuando hay menos renta disponible, hay un claro desplazamiento de inversiones de riesgo a inversiones de menos riesgo, el consumidor ve más preferible tener dinero en cuentas corrientes y depósitos que puede disponer de ellos sin perder  dinero en caso de necesidad, que en otras inversiones que le puede suponer pérdidas y tienen un horizonte temporal más a largo plazo.

¿Qué pasará con la vivienda y las hipotecas?

Una de las mayores incógnitas está en la vivienda de obra nueva, que de forma excepcional sigue estando gravada  al tipo superreducido del 4%. ¿Qué pasará a partir del 31 de diciembre? Aun no lo sabemos, pero si no se renueva esta reducción, comprar una vivienda nueva pasará de tener un IVA del 4% al 10%, una subida más que considerable para un sector que sigue en estado de coma. También si esto se produce, habrá un cambio importante, y es que si mientras ahora se paga menos impuesto por la compra de una vivienda nueva que una de segunda mano (que está sujeta al Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, gravado en casi todas las Comunidades al 7%), si se eleva al 10%, la vivienda nueva perderá más atractivo.

¿Cómo afecta a las nuevas hipotecas? Debería suponer un claro punto de inflexión, si hasta ahora los bancos siguen limitando el crédito endureciendo los tipos hipotecarios (hemos pasado del Euribor + 0,50% que ofrecían muchas entidades hace unos años, a ofrecernos diferenciales de incluso Euribor +3%), el estrangulamiento del sector les obligaría a empezar en el medio plazo a bajar las hipotecas, o al menos, no subirlas.

En el caso de los préstamos personales e incluso las tarjetas de crédito, productos muy relacionados con el consumo, su efecto lógico sería una caída en su uso, pero cuando se llega con apuros a fin de mes, la tentación más fácil es usarlas y por tanto es más que probable que nos encontremos con alza en su precio, sino es en su tipo de interés, si en las comisiones que nos cobran, a veces como incluso reclamo para que financiemos "gratis" nuestras compras en 3 o 6 meses. Habrá más ofertas para fomentar el uso de las tarjetas de crédito, pero será más necesario comparar y analizar el precio de esta financiación.

En definitiva, con menos dinero disponible por parte del ciudadano, muchos bancos, a pesar del desplome de los tipos de interés continuarán ofreciendo rentabilidades muy atractivas para captar un ahorro más escaso. Mientras que en los productos de financiación tendrán la tentación de cobrar más por su uso, aunque en el caso de las hipotecas, si la subida del IVA paraliza más el sector de la vivienda, podemos ver un cambio en la tendencia de subida de diferenciales que venimos sufriendo desde hace unos años.

Antonio Gallardo, iAhorro, analistas financieros