El Fondo Monetario Internacional (FMI) rebajó hoy las consecuencias de la crisis griega para la economía mundial, al mantener sin cambios las previsiones de la zona euro desde abril a un 1,7 % este año, y aseguró que el efecto percibido hasta ahora es "limitado".

"El contagio a nivel mundial es limitado, es algo reconfortante (...) Lo que hemos visto desde el lunes de la pasada semana (cuando se anunció el referendo sobre la propuesta de los acreedores), son pequeñas pruebas de resistencia en la economía del euro", explicó Olivier Blanchard, economista jefe del FMI, al presentar la actualización del informe de "Perspectivas Económicas Globales".

Blanchard explicó en la rueda de prensa que "lo ocurrido en los últimos diez días es lo que muchos habían previsto: bajadas de las bolsas y ligeras subidas de las primas de riesgo en la periferia del euro", pero no "graves" eventos.

Recordó, además, que el Producto Interior Bruto (PIB) de Grecia supone menos del 2 % de la zona euro y apenas 0,5 % de la economía global. "Eso -subrayó-, nos hace pensar que si las cosas van mal en Grecia, no tendría grandes consecuencias" para el resto del mundo.

No obstante, precisó que "hay pocas dudas de que Grecia está sufriendo y podría sufrir más incluso bajo un escenario de salida desordenada de la zona euro".

Blanchard, que dejará su cargo como economista jefe del FMI, señaló que la situación de Grecia es un indicador de que el paisaje tras la gran crisis de 2008 es el de un mundo marcado por altos niveles de deuda, y por lo tanto es fácil que las cosas vayan mal en este contexto.

Previsiones mundiales

El Fondo Monetario Internacional (FMI) rebajó hoy ligeramente las previsiones de crecimiento de la economía mundial a un 3,3 % en 2015, dos décimas menos de lo previsto en abril, y dejó sin cambios en un 3,8 % las de 2016, como consecuencia del "inesperado" parón en el primer trimestre de este año en EEUU.

En la actualización de su informe de "Previsiones Económicas Globales", el FMI califica de "temporal" el bache y asegura que los motores de la expansión en las economías avanzadas (que crecerán un 2,1 % y 2,4%, respectivamente) continúan presentes, al citar "las favorables condiciones de financiación, los bajos precios del combustible y una política fiscal más neutral en el euro".

En la zona euro, la institución ve "en general" la recuperación "en marcha", con un alza "robusta" en la demanda interna y con la inflación que empieza a repuntar. Las previsiones de crecimiento para la zona euro son de un 1,5 % este año, sin cambios respecto a abril, y un 1,7 % para 2016, una décima más que lo calculado hace tres meses. España sigue a la cabeza de las grandes economías del euro con una expansión del 3,1 % en 2015 y de 2,5 % en 2016.