MADRID, AGENCIAS
El Banco de España, la OCDE y hasta las cajas de ahorros reclamaron ayer reformas profundas tanto en las pensiones como en el mercado de trabajo para que la economía española mejore su competitividad y crezca a un ritmo suficiente para crear empleo.
Aunque las pensiones protagonizan las primeras protestas de los sindicatos, la reforma del mercado laboral articuló ayer buena parte de las intervenciones del gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, y del secretario general de la OCDE, Ángel Gurría.
Fernández Ordóñez calificó de «urgente» e «imprescindible» la reforma laboral y pidió que sea profunda y se acelere su puesta en práctica. En su opinión, la reforma del mercado de trabajo es una condición «absolutamente necesaria» y apuntó que los pasos dados por el Ejecutivo van «en la dirección correcta».
El secretario general de la OCDE indicó que la reforma del mercado laboral debe ser una de las prioridades de España teniendo en cuenta su pérdida de competitividad y el aumento del paro. Gurría apostó por un mercado laboral más «dinámico» y por relajar las prestaciones «excesivamente proteccionistas» de los empleados fijos. Gurría consideró que no existen motivos para cuestionar la solvencia financiera de España.