MADRID, AGENCIAS
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció ayer que se ampliará otros seis meses la ayuda de 420 euros (ahora 426) a los parados que se queden sin ingresos. En España se han beneficiado de esta medida unas 318.197 personas, y el Ejecutivo calcula que pueda favorecer a otras 200.000 más. Zapatero se había comprometido a mantener este subsidio mientras la tasa de paro nacional superase el 17 por ciento.
El Presidente del Ejecutivo insistió en que no aprobará medidas que recorten derechos sociales y añadió, respecto de la ayuda de los 426 euros, que «merece la pena hacer este esfuerzo de cohesión social» porque en el camino de la salida de la crisis dicha cohesión no puede alterarse y las políticas sociales no pueden salir «menoscabadas».
Éste fue el único anuncio nuevo de Zapatero en el encuentro que mantuvo en el Senado con los diputados, senadores y eurodiputados de su grupo. El resto del discurso del Presidente se centró en infundir optimismo entre los suyos, y sin entrar a fondo en cuestiones como el retraso de la jubilación o la ampliación de los años de cómputo para la pensión cuando se deja la vida laboral. Eso sí, aseguró que el debate se cerrará con acuerdo social.
La prórroga de la ayuda de 426 euros que ayer anunció Zapatero no significa que quien ya la recibe pueda continuar más allá de los seis meses que le corresponden. Se trata de que puedan recibirla aquellos que en el próximo medio año dejen de percibir prestación o subsidio por desempleo, o en su caso la ayuda familiar. Es decir, cada beneficiario sólo podrá disfrutar de esta ayuda una vez.
La crisis, afirmó Zapatero, hace necesarios «serios sacrificios de todos», pero también hay que trabajar porque los que más dificultades tienen «sean los que menos sacrificios tengan que hacer» de forma que la cohesión social se mantenga «como gran seña de identidad colectiva».
El Gobierno aprobó el pasado agosto el Programa Temporal de Protección por Desempleo e Inserción, que incluía la prestación de lo que entonces eran 420 euros. La ayuda se destinaba a aquellos que dejasen de percibir la prestación o subsidio por desempleo, o la ayuda familiar, y su nivel de rentas no sobrepasara el 77 por ciento del mínimo interprofesional (624 euros). A principios de diciembre casi 300.000 españoles tenían derecho a ese subsidio.