TOLEDO, AGENCIAS
La operación para que Cajastur integre a Caja Castilla-La Mancha motivó ayer nuevos enfrentamientos políticos en la comunidad castellano-manchega, tras el debate parlamentario del jueves, en el que el PSOE respaldó el plan de Cajastur y el PP se abstuvo. El dirigente popular Leandro Esteban denuncia ahora que el presidente regional, el socialista José María Barreda, «se ha quedado solo» en la defensa de una operación que «nadie entiende».
El PSOE manchego replicó que el PP busca «la desaparición de Caja Castilla La Mancha para tratar de sacar rendimiento político», según el parlamentario socialista Alejandro Alonso.
El sindicato independiente CSICA, que tiene un representante en la asamblea de CCM, mostró ayer su oposición a la propuesta de Cajastur y pidió al Banco de España que «deje sin efecto» la integración parcial de la caja manchega a través del Banco Liberta, al no estar garantizado, según su opinión, el futuro de la entidad.