MADRID, AGENCIAS
El futuro corredor ferroviario Cantábrico-Mediterráneo reducirá de nueve horas y media a poco más de tres y media el tiempo de viaje entre Valencia y Bilbao. Así lo anunció ayer el ministro de Fomento, José Blanco, quien dijo que los trámites para iniciar esta infraestructura estarán en marcha a finales de este mismo año y se harán públicos a principios de 2010, aunque se desconoce el plazo de ejecución de las obras. El corredor, por el que discurrirá el AVE, conectará mediante una línea de tráfico mixto (para pasajeros y mercancías) el Mediterráneo con el Cantábrico a través de Teruel, Zaragoza y el Valle del Ebro, teniendo dos conexiones con el País Vasco, una por Logroño y otra por Pamplona (Y vasca), y un enlace con Santander por Bilbao. Este eje, «vital» para el desarrollo del país y la vertebración del territorio, según Blanco, romperá la radialidad que caracteriza la actual red de transportes y abrirá «un nuevo mapa estratégico del transporte por ferrocarril». En la actualidad, el corredor está formado por tramos de diferentes líneas ferroviarias y de distintas características, que suman 740 kilómetros de longitud. Su articulación pasa así por la construcción de algunos trazados y la adaptación al AVE de otros ya existentes. Las nuevas líneas reducirán los tiempos de viaje a menos de la mitad de los actuales, por lo que al final el trayecto Valencia-Zaragoza se realizará en 2 horas; Teruel-Zaragoza en una hora; Zaragoza-Logroño en una hora; o Zaragoza-Bilbao en una hora 45 minutos.