M. MOSQUERA/ JAVIER CUARTAS
Carmela Arias y Díaz de Rábago, condesa de Fenosa, falleció ayer en su domicilio de la plaza de María Pita, de La Coruña, a los 89 años, 38 de ellos consagrados a continuar, impulsar y agigantar el legado económico, financiero, cultural y social que recibió en 1971 tras la muerte de su marido, Pedro Barrié de la Maza. Su viudez la convirtió en la primera mujer que presidió un banco en España, el Pastor. La sucesión al frente del grupo gallego la situó también en la cúpula de la Fundación Pedro Barrié de la Maza, constituida en vida por su esposo.
A esta institución volcó, como su marido antes, su esfuerzo y su patrimonio personal en, según sus palabras, una «apuesta por la cultura en mayúsculas» y una «contribución a elevar el nivel económico y cultural de la sociedad, muy especialmente enGalicia». La condesa viuda de Fenosa fue a su vez miembro del patronato de la Fundación Príncipe de Asturias y, en condición de tal, acudió durante muchos años a la ceremonia de entrega de sus galardones en Oviedo.
La condesa de Fenosa simbolizaba un estilo de vida enraizado en La Coruña desde su nacimiento, el 20 de febrero de 1920.