MADRID, EFE
La batalla política que se libra por la sucesión de Miguel Blesa en la presidencia de Caja Madrid no afecta en absoluto al negocio, ni preocupa a la plantilla ni a los clientes de la entidad, dijeron ayer fuentes de la caja.
En rueda de prensa para presentar los resultados obtenidos por Caja Madrid en los nueve primeros meses del año, cuando obtuvo un beneficio neto de 622,3 millones de euros, el 44,8% menos que un año antes, las fuentes admitieron que «por ley de vida algún día habrá un nuevo presidente», aunque rechazaron hacer más comentarios.