AGENCIAS.
Madrid
El ex consejero delegado de la inmobiliaria Martinsa-Fadesa, Carlos Vela, presentó ayer su dimisión como consejero delegado de Cibeles, la empresa de servicios financieros de Caja Madrid, entidad desde la que gestionó un crédito de 1.000 millones de euros para la inmobiliaria antes de fichar como «número dos» de la misma.
Vela, es responsable de créditos a empresas en Caja Madrid desde 1997, fue nombrado en abril de 2007 consejero delegado de Martinsa-Fadesa, cargo del que dimitió dos días antes de que la compañía presentase un concurso voluntario de acreedores (antigua suspensión de pagos).
Ante la polémica desatada, Carlos Vela explicó que su llegada a la inmobilaria «nada tuvo que ver con su anterior cargo en Caja Madrid». Y destacó: «Conviene que la opinión pública de un país con el alto índice de bancarización que tiene España sepa que en ninguna institución financiera los créditos los concede una sola persona».
Sobre la gestión de Martinsa, Vela aseguró que el equipo de dirección de la inmobilaria ha trabajado por el bien de la compañía y conforme a las normas que marca la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). «Nos ha guiado el sentido de la ética personal y empresarial, y en todas las auditorías de Martinsa-Fadesa han salido adelante sin ninguna salvedad», destacó.
Miguel Blesa, presidente de Caja Madrid, aceptó ayer la renuncia de Carlos Vela. Fuentes de la entidad señalaron en relación a la dimisión que «ha preferido retirarse del proyecto Cibeles antes de provocar algún problema al holding».