Balonmano | División de Honor Plata

Prueba para la esperanza

El MMT Seguros termina la liga con derrota frente a Bidasoa Irún, que se ganó el derecho a organizar la fase de ascenso en un partido igualado hasta el descanso

23.05.2016 | 01:09
Vázquez anota al contragolpe al batir a un Javi Grande que intentó parar el balón con el pie.

Agridulce despedida ayer del MMT Seguros a una nueva temporada en División de Honor Plata ya que cayó derrotado con contundencia (24-31) ante Bidasoa Irún pero, durante media hora, ofreció motivos para seguir soñando con el regreso a la Liga Asobal.

Era un partido especial e importante. Se notó desde minutos antes del choque, con el recuerdo para un Miguel Camino que no pudo cerrar sus cinco años de partidos en Zamora sobre la pista pero que si saltó al parqué para recibir un detalle de su club y el aplauso de los aficionados. Y también después, con Bidasoa Irún buscando un triunfo que valiera la segunda plaza y organizar la fase de ascenso.

Los irundarras salieron como fieras a por el partido. Bolea no se guardó nada y eso hizo que saltaran las chispas en el 40x20 porque, enfrente, tenía a un MMT Seguros dispuesto a demostrar que puede competir con un plantillón como el suyo.

Los zamoranos, de hecho, dominaron la contienda durante los primeros minutos con goles de Ceballos, Molina y Abalós. Aunque, el marcador se pusiera en favor de los vascos a los diez minutos de juego (4-5, m. 5).

A partir de ese momento fueron los visitantes los que llevaron la voz cantante. Aunque encontraron buena réplica en los de García Valiente que, sin hacer su mejor partido, cumplieron su objetivo de competir de tú a tú con el favorito para el ascenso. Al menos durante 30 minutos.

Y es que, tras la demostración de coraje y ganas de los zamoranos en el tramo final del primer acto, con mención especial al mágico minuto 28 en el que Sandín igualaba la contienda y rozaba el 14-13 a la vez que se ovacionaba a Camino, el MMT Seguros se hizo pequeño.

El empate a catorce goles que figuró en el luminoso al paso por vestuarios fue reflejo de lo bien que lo hicieron los "Guerreros de Viriato" en la primera mitad. El 24-31 final expuso la gran diferencia de su desempeño en el segundo acto.

Sin poder frenar ni a Martínez ni a Muiña, principales artilleros vascos con una fiabilidad increíble desde los nueve metros, los locales no pudieron seguir el ritmo anotador de su adversario.

Bidasoa Irún aprovechó la falta de fluidez ofensiva para abrir brecha en el electrónico (15-18) y mirar de reojo lo que sucedía en la pista del BM Nava.

El MMT Seguros trató de reaccionar pero, ni su portería tuvo el día, ni su ataque ofreció la fluidez que si tenía un Bidasoa Irún al que, además, toda acción comprometida le fue favorable. Por ello, encararon la recta final del choque con buen colchón (18-24).

Con un gol pistacho cada cinco minutos desde el asueto no cabía esperar ningún tipo de milagro. De hecho, no lo hubo. Si es verdad que Jortos hizo desperezarse un poco a la ofensiva zamorana y que Bidasoa Irún no fue tan efectivo en el desenlace como lo había sido hasta entonces, pero el partido estaba ya en otro lado. Estaba en Nava de la Asunción para los vascos, y en la grada para los locales.

El final llegó con 24-31 en el marcador. Un tanteo que hizo muy feliz a Bidasoa Irún, pues ARS Palma del Río tropezó y el cuadro de Bolea se ganó el derecho de poder organizar la fase de ascenso, pero que dejó sabor agridulce en las filas del MMT Seguros, capaz de cumplir con su objetivo pero lejos de poder bordar el ensayo previo a la fase de ascenso.

Al menos, el esfuerzo del cuadro de Viriato esta temporada fue correspondido con la ovación de un público que, visto lo visto, puede tener esperanzas -aunque las justas- en un ascenso a Asobal.

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