P. ANTÚNEZ.
El Campeonato de España de cetrería de bajo vuelo sobre liebre estuvo a las puertas de la suspensión y si la primera jornada se acabó celebrando fue gracias a la buena voluntad que pusieron los participantes y a las ganas que los organizadores tenían porque todo saliera medianamente bien.
El pago toresano de El Palo, lugar escogido para el desarrollo de la competición, parecía ayer más un cementerio que un cazadero. Desde primeras horas de la mañana la situación del Nacional se puso bastante cruda y es que los cetreros y la mano que llevaban para levantar liebres, lo único que hacían era ir descubriendo piezas muertas. La alarma cundió de inmediato y más cuando ya se habían descubierto más de una decena de liebres sin vida.
Los entendidos en la materia no se ponían demasiado de acuerdo. Mientras que unos achacaban el problema a la tularemia, otros apuntaban al veneno que en su día se echó en el campo para tratar de acabar con los topillos.
El tiempo, las horas, fueron pasando, y el Nacional se había parado. Nadie volaba sus azores. A esos de las 11.30 horas se produjo una reunión de los organizadores con los jueces, con el delegado provincial de caza, con el dueño del pago en cuestión y con los participantes.
Después de media hora larga de debate se decidió que la mitad de los participantes se desplazaran hasta Valladolid para competir en el coto de El Rebollar en la localidad de Ciguñuela, mientras que la otra mitad se quedó en Toro para ver si había algo más de suerte y aparecían las liebres con las que poder volar los pájaros.
Fue necesario esperar casi hasta las dos de la tarde para ver como el murciano David Martín Molina era capaz de efectuar con su azor "Trini" la primera captura.
A medida que fue avanzando la jornada, ésta fue mejorando y se pudieron ver algunos lances de gran belleza tanto en el Nacional sobre liebre como en la I Copa de España sobre perdiz. Al final, todos los participantes pudieron volar sus azores, unos en tierras vallisoletanas (El Rebollar, Ciguñuela) y otros a las mismísimas puertas de la localidad de Toro (pago de El Palo).
En el IX Campeonato de España de cetrería de bajo vuelo, los madrileños José Luis Ariño y César Paulet, los murcianos David Martín y Antonio Gallego, el gallego Claudio Avalos (actual campeón) y el castellano-leonés Rodrigo García, este último perteneciente al Club Cetreros Bajoz, disputarán hoy a partir de las nueve menos cuarto de la mañana la final para luchar por un título de campeón que ayer se empezó a poner demasiado caro.
El cántabro Daniel Castañeda, que clasificó dos azores, los castellanos-leoneses Antonio Rodilla (Club Cetreros Bajoz) y Enrique Cuadrado y el gallego Claudio Avalos serán los cuatro cetreros que competirán en la final de la I Copa de España.
Al final, la organización de este Nacional de Cetreria, con el zamorano Francisco Santos a la cabeza, pudo salvar los muebles en una primera jornada que durante mucho tiempo rozó la suspensión pero que se llegó a celebrar gracias a la colaboración de todos los participantes y a las soluciones que los organizadores fueron encontrando y dando a todos los problemas que se les fueron planteando desde primera hora de la mañana. Habrá que esperar que las finales que se disputan hoy sean mucho más placenteras para todos.
Clasificaciones IX Nacional de Cetreria:
1. José Luis Ariño (Madrid).
2. David Martín (Murcia).
3. César Paulet (Madrid).
4. Rodrigo García (Castilla y León, Cetreros Bajoz).
5. Antonio Gallego (Murcia).
6. Claudio Avalos (Galicia).
I Copa de España:
1. Antonio Rodilla (Castilla y León, Cetreros Bajoz).
2. Enrique Cuadrado (Castilla y León).
3. Claudio Avalos (Galicia).
4. Daniel Castañeda (Cantabria).
5. Daniel Castañeda (Cantabria).