Garbiñe Muguruza protagonizó una espectacular reacción para vencer a la letona Anastasija Sevastova por 6-4 y 6-2 y colocarse en los octavos de final del Abierto de Australia.

Muguruza resolvió el duelo en 64 minutos en su mejor partido este año en Melbourne Park, y ahora se enfrentará contra la rumana Cirstea, 78ª del mundo, que derrotó a la estadounidense Aison Riske, 42, por 6-2 y 7-6 (2) en busca de los cuartos de final.

"Me apetece jugar contra ella", dijo hace dos días la campeona de Roland Garros, recordando que fue Sevastova su verdugo en la segunda ronda del pasado Abierto de EE.UU. (7-5 y 6-4). Ayer completó su venganza, en un partido sin demasiadas complicaciones.

Como el encuentro anterior contra la estadounidense Crawford, Garbiñe salió a la pista con un vendaje para proteger la parte alta de su muslo derecho, pero sin mostrar signos de dolor. Se movió sin problemas y precisa en los momentos clave.

La española tardó, no obstante, en entrar en juego, y errática y algo dubitativa al principio ante el versátil juego de su rival, capaz de golpear y cortar la bola, dejó que Sevastova dispusiera de dos oportunidades para marcar el 3-0, pero en cuanto se calmó, su tenis se volvió más sólido e inmediatamente dominó desde el fondo de la pista, con golpes cada vez más profundos.

Con la remontada, Garbiñe sacó con 5-2, y dispuso de una bola de set, pero Sevastova la neutralizó con una gran derecha cruzada ante la subida de la española, y la letona tomó aire para romper a continuación, y acercarse en el marcador después con su servicio. Pero con 5-4 Muguruza jugó más ofensiva y con un buen servicio remató este parcial en 37 minutos.

En el segundo, Garbiñe apretó los dientes y llevo el peso del partido controlando con su revés cruzado y metiéndose más en la pista. Su peso de bola se hizo evidente y Sevastova ya no pudo con ella en los intercambios hasta entregar el set con un revés largo fuera de la pista, después de un intenso peloteo.

Un triunfo y pase a octavos que lo fue lo más destacado por parte española en una jornada en la que Murray se mantuvo firme y Federer brilló para derrotar a Berdych en el cuadro masculino.