P. ANTÚNEZ
La directiva del Zamora Club de Fútbol ya no ha podido hacer frente al mes de enero al haberse quedado sin liquidez en el club para pagar la nómina a la plantilla y al cuerpo técnico y tanto el presidente, Maxi Martín, como sus directivos ven bastante complicado cerrar el presupuesto con un mínimo de decoro este año y es que los problemas económicos se han ido acumulando y va a resultar más que complicado que cuando concluya el presente ejercicio los números rojos no se hayan disparado.
Por este mismo motivo, la directiva había convocado en el día de ayer a los socios del club a una asamblea extraordinaria en la que la respuesta fue mínima ya que al salón de actos del Colegio Universitario solo acudieron 126 personas con derecho a voto -o quizá ni eso porque en la entrada no se pidió el carné de socio- y de las mismas al final solo quedaron 75 a la hora de tener que alzar la mano para aprobar o tirar abajo las propuestas que se llevaban por parte de los directivos para recaudar fondos y hacer algo más llevadero el camino hasta el mes de mayo o el de junio.
Y las propuestas no eran otras que cobrar una derrama del 25 por ciento a cada socio sobre el precio del carné adquirido al principio de temporada y también que cada socio retirase un talonario de 50 papeletas para vender en el sorteo «Gracias afición» que se celebrará el día 27 de abril y en el que se sortearán numerosos premios que quedaron sin otorgar en el anterior sorteo de la «cesta de la salvación».
Ambas propuestas, después de dos horas y cuarto de asamblea, fueron aprobadas por mayoría por los setenta y cinco socios que allí quedaban y por los 11 directivos que había en el estrado y que también alzaron la mano.
Sin embargo, se acabó generando la duda de si todos los socios iban a «pasar por taquilla» y aportar ese veinticinco por ciento para lo que resta de temporada y también si todos los socios se iban a hacer cargo de obtener un talonario para vender papeletas. Todo ello, está claro, queda a la buena voluntad del socio rojiblanco.
«Si no se genera una liquidez, no podemos pagar a los jugadores. A 6 de febrero me preocupa bastante más el tema económico que el deportivo. Estamos luchando para seguir en Segunda B y hasta el momento hemos pagado todo y si estamos aquí es porque queremos llegar a junio pagando ya que de lo contrario? nos vamos a Tercera y además la deuda seguirá», señalaba el presidente Maxi Martín durante una de sus múltiples intervenciones en la asamblea en la que empezó a exponer la crítica situación económica por la que atraviesa el club, además de dar a conocer que las subvenciones de las distintas instituciones no habían llegado, vamos que ni estaban, ni por el momento se las espera porque en alguna de las instituciones todavía no tienen ni confeccionados los presupuestos, tal y como apuntó algún directivo.
La directiva tiene la esperanza de que el sorteo «gracias afición» sea una tabla de salvación para seguir vivitos y coleando en el aspecto económico y para ello Maxi Martín destacó que «tenemos que ser los primeros en empujar este sorteo y tenemos claro que no todos los años se puede funcionar así. En el sorteo entrarán todas las papeletas que se vendan porque el año pasado no se hizo de forma correcta. Esto es una pequeña solución para este año y hay que plantearse qué queremos de cara al futuro». Acto seguido a un socio se le escuchó la sentencia: «¡Cerrar el negocio!».
El tesorero del club, Ángel Vaquero, realizó una exposición sobre cómo estaban los números en el club y si todas las previsiones se acabasen cumpliendo quedaría un superávit de 8.527 euros con lo que el déficit final sería de 132.346 euros ya que hay que tener en cuenta que se arrastran de la pasada campaña unos números rojos que se fueron a 140.873 euros.
Los mayores desfases en los ingresos se centran en lo presupuestado para los temas de subvenciones y de publicidad, mientras que en los gastos hay una partida que no se contemplaba en un principio y que se ha disparado a los 49.884 euros (rotulación nueva de publicidad y limpieza de algunas vallas publicitarias). En los demás apartados las diferencias son mínimas como se puede comprobar en el cuadro de cifras facilitadas por el club y que se adjunta en esta misma página.
Ahora, habrá que esperar a la respuesta de los socios pero también a que las instituciones cumplan con lo pactado lo antes posible.