JOHANNESBURGO, E. P.
Uruguay logró el pase a las semifinales del Mundial al derrotar a la de Ghana en la tanda de penaltis después haber empatado (1-1) tras la prórroga, en la que los africanos desperdiciaron un penalti en el último minuto del tiempo extra. Todo pudo haberse decidido en el minuto 120 de partido, pero Gyan falló un penalti que el charrúa Luis Suárez había cometido al parar un remate de cabeza con sus manos justo cuando el árbitro iba a pitar el final del partido. Sin embargo, el milagro ocurrió y Uruguay acabó imponiéndose en la tanda de penaltis gracias a un disparo «a lo Panenka» de Sebastián, «el Loco», Abreu.
Los uruguayos se hicieron con el control desde el primer minuto y encerraron a los ghaneses en su campo hasta que a la media hora las «Estrellas Negras» se desperezaron y en dos minutos tuvieron dos grandes ocasiones. Muntari remató de cabeza un saque de esquina que se fue ligeramente desviado, y acto seguido un lanzamiento de Gyan rozó el poste izquierdo de la portería de Muslera. Sin embargo, lo más destacado de la primera parte fue el susto que se llevó Fucile. El defensa charrúa saltó a despejar un balón dividido, pero el ghanés Vorsah no lo hizo y desequilibró al lateral, que cayó de cabeza y pareció quedar durante unos segundos inconsciente. A pesar del susto, Fucile se recuperó y tras ser atendido por el médico volvió al terreno de juego en el momento en el que Kevin Prince Boateng estuvo a punto de marcar con un espectacular remate de chilena que se marchó alto. El acierto de los ghaneses llegó justo cuando el árbitro se llevaba el silbato a la boca para pitar el descanso. Gyan, desde unos 30 metros, se sacó un potente disparo que sorprendió a Muslera.
Tras el descanso Uruguay salió otra vez con la intención de volver a dominar, pero se vio ayudado por Pantsil, que cometió una falta al borde del área perfecta para Forlán. El rojiblanco disparó con un efecto que sorprendió a Kingson y logró el empate. El tiempo pasaba y los charrúas seguían teniendo más oportunidades que los africanos, que se limitaban a esperar algún contragolpe. Tabárez decidió meter más pólvora y realizó su tercer cambio, metiendo al «Loco» Abreu, pero no cambió el panorama, y en los últimos minutos ambos equipos parecieron dar por buena la prórroga.
Los nervios fueron los protagonistas del tiempo extra y en el último segundo Luis Suárez, el delantero del Ajax, sacó con la mano un balón que entraba en su portería cuando Muslera ya estaba batido. Expulsión y penalti. Pero Gyan estrelló su disparo en el travesaño y se pasó del penalti a los penaltis. Abreu tuvo en su bota el pase en el quinto lanzamiento. No podía terminar la película de otra manera que con su última locura. A lo Panenka. Aaaaabreu.