R. D.
Los montañeros zamoranos Fernando Casquero y Ramón Cifuentes regresan estos días al macizo del Mont Blanc para ascender el espolón Walker situado en Les Grandes Jorasses.
Fieles a su afán aventurero, de nuevo los montañeros de la Agrupación Montañera Zamorana, Fernando Casquero y Ramón Cifuentes, después de culminar con éxito la Integral del Peuterey el año pasado, afrontan ahora un nuevo proyecto: el espolón Walker, 4.208 metros.
Esta ascensión supondrá para los dos montañeros realizar unos 1.200 metros de escalada sobre roca, hielo y rampas de nieve, sobre pasos clave con nombres míticos para la historia de la escalada mundial como "la fisura Cassin", "fisura Rebuffat", o la "fisura Allain".
Serán tres días de escalada, al más puro estilo alpino, en los que tendrán que subir con ellos todo lo necesario para vivaquear en la pared.
Una vez que consigan realizar esta actividad, los dos montañeros de la A.M.Z., intentarán escalar el Gran Capuchín por la "vía de los suizos", 300 metros de escalada con largos de 6b de dificultad, para posteriormente dirigirse a la Aguille de Midi y escalar la "via Rebuffat", 150 metros de 6ª+ de dificultad. Casquero y Cifuentes afrontan esta aventura alpina «con una gran dosis de optimismo y humildad», conscientes de los retos a los que se enfrentan.
También intentarán los miembros de la Agrupación Montañera Zamorana, si les queda tiempo (pues sólo disponen de 15 días), ascender el Monte Rossa ya en la parte Suiza de los Alpes.