LUIS PABLO S FLÓREZ
Es lo mismo de cada verano. Idéntico por estas fechas. El deseo del Zamora CF de cambiarse de grupo -esta vez secundado por la Cultural Leonesa y Guijuelo- pero como si nada. Ni caso a oídos federativos. Por este me entra, por este me sale. Aquí no vale llevar estudio alguno, contabilizando kilómetros a recorrer, el provecho económico de los clubes o el interés de sus aficiones.
Oiga usted, si Mirandés y Palencia desean jugar con los equipos vascos por aquello de su cercanía, pues que jueguen y punto. Pero tengan en cuenta las opiniones de los demás que arden en deseos de nuevos aires en sus estadios, de no ver siempre a los mismos. Aquí queremos a los madrileños y canarios por el «Ruta de la Plata» esta próxima temporada además de extremeños y castellano-manchegos, pero como si nada.
Marcelino Maté, el presidente de la Federación de Castilla y León de Fútbol, que además es el máximo representante de los ochenta clubes de la Segunda División B en la Real Federación Española de Fútbol, debería de ser más receptivo a las opiniones dadas en la reunión llevada a cabo días atrás en la sede federativa de Arroyo de la Encomienda (Valladolid), a la que acudió representando al club rojiblanco su administrativo Gabino Bobo. Coincidió el día de la jornada electoral en la entidad rojiblanca.
Quizás, digo yo, si alguno de los cuatro representantes del Grupo VIII de Tercera División que han jugado la fase de ascenso hubieran dado el salto, probablemente, aunque no puedo afirmar nada al respecto, hubiéramos tenido más posibilidades de cambiar de grupo, recordando que la Ponferradina logró ascender y no hubo ningún descenso de castellanos-leoneses a Tercera. Se me hace ridículo que los gallegos tengan que pasar por encima de nuestras cabezas para ir a tierras extremeñas, por ejemplo. Y que a equipos de otras territoriales no se les ponga en el mismo grupo, caso de Teruel o Puertollano, por poner dos ejemplos.
Visto lo visto, ¿a qué viene tanta cabezonería de tener siempre agrupados a los equipos de nuestra territorial?, ¿algún interés súper especial? Al menos, en otros lares, tienen sus televisiones autonómicas que les aportan algún dinero por retransmitir sus partidos. Aquí, nada de nada.
Se acabó aquello de temporadas atrás cuando los centros territoriales de la tele estatal daban partidos de Segunda B en la tarde-noche de los viernes. Se habló de este tema, de poderlo recuperar, pero todo quedó en agua de borrajas. Como tantas y tantas cosas. Mucho «bla bla bla», pero al final, «ná de ná».
Lo peor es que ya no hay marcha atrás para corregir lo mal hecho una temporada más en la confección de los grupos. Las distintas comisiones de las territoriales ya se han definido y ahora, en la próxima asamblea de la Real Federación Española de Fútbol, pues todo resuelto. Se dejan los grupos como se han confeccionado, y para el Zamora CF, lo que nadie quería. Y seguro que la próxima temporada, por estas fechas, más de lo mismo, ni puñetero caso a los intereses de los clubes de Segunda B, la categoría de bronce del fútbol español.
Marcelino Maté debería de imponer su peso federativo y ver que, en los tiempos de crisis que padecemos, un cambio vendría muy bien, en este caso para el Zamora y sus aficionados, tanto en el orden deportivo como en el económico. Pero, visto y comprobado un año más este tema -¿y van...?- el señor Maté ha mirado para otra parte y no nos ha hecho ni caso.
Y lo digo sin ninguna acritud, Don Marcelino.