MANUEL LÓPEZ-SUEIRAS
El embalse de Villalcampo se ha convertido desde hace ya varios años en el centro de entrenamiento de varias selecciones nacionales procedentes de los paises del Este que buscan el clima algo más benigno de nuestro país en estos meses de invierno aunque este año la diferencia con los hielos esteparios ha sido más bien escasa. Esta temporada, los huéspedes en la residencia de turismo rural del embalse de Villalcampo son los piragüistas de la selección olímpica de Rusia, concretamente, los kayak masculinos sub 23 que han encontrado aquí un marco ideal para realizar su preparación invernal centrada en el fondo. El resto del equipo ruso -canoistas y kayak femenino- se encuentra en el embalse de Bañoles donde resulta muy complicado realizar tiradas largas.
Al frente de este equipo de brillantes palistas está Vladimir Parfenovic, toda una leyenda del piragüismo mundial, tres veces campeón olímpico en los juegos de Moscú y varias veces más campeón mundial de kayak en diversas embarcaciones y en las dos distancias. Parfenovic reconoce que «el entrenamiento en Villalcampo nos viene muy bien porque nos permite hacer algo diferente aunque este año tenemos el problema de la enorme corriente que trae el río, pero es general en toda España y también en Oporto, donde hemos estado unas semanas. El lago de Bañoles es más tranquilo, pero no nos permite realizar entrenamientos de fondo».
Parfenovic no se plantea objetivos concretos para sus palistas, prefiere exigirles que «mejoren sus resultados de la pasada temporada, el que fue segundo que ahora sea el primero y el que no pasó a la final, que lo consiga este año», explica el técnico que estará con sus palistas en el Campeonato de Europa que este año se disputará en Trasona y posteriormente en la cita mundialista.
También para la selección rusa, el cambio de las distancias olímpicas ha supuesto un contratiempo porque «la sustitución de los 500 metros por los 200 nos está obligando a modificar los programas de entrenamiento ya que ahora nos tenemos que centrar más en el desarrollo de la potencia para distancias más cortas. Somos optimistas en conseguir buenos resultados en esta nueva distancia, pero el gran problema es la metodología para prepararla».
El expalista, ahora enrolado en la preparación técnica del equipo ruso donde ha coincidido con el ex entrenador de la ADZ Zamora, Basily Kaverin, reconoce que el gran potencial del piragüismo en su país está actualmente en las canoas y en las féminas, pero se muestra esperanzado en mejorar los resultados en los kayak y, de hecho, cuenta con varios palistas muy jóvenes que ya están comenzando a conseguir medallas. El K-2 ruso en el último mundial logró el quinto puesto y Parfenovic cree que puede mejorar sensiblemente en la distancia más corta.
Precisamente estos cambios en el programa olímpico han motivado la continuidad de la gran figura del piragüismo ruso en la última década, el canoísta Maxim Opalev, que ha aparcado su retirada para probar con los 200 en los Juegos de Londres. Opalev conoce también Villalcampo, donde se ha preparado en otras temporadas, aunque actualmente se encuentra concentrado en Bañoles con el resto del equipo.
Villalcampo sigue siendo cita obligada para deportistas provenientes de diversas partes del mundo. Si este año ha sido Rusia, en otras ocasiones han sido, por ejemplo, las selecciones de piragüismo o remo de Bielorrusia.